Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Güemes no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Dionel Ansaldo la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Dionel Ansaldo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En el Güemes todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Güemes volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Gimnasia y Esgrima ya no venda.
Plantilla19/01/2032
Liam Bruno choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Güemes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Güemes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Güemes se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Dionel Ansaldo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Facundo Vidal ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Federico Molina ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Daniel Ferrari es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Güemes volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Colegiales ya no venda.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Una media de 6.55 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Güemes saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lucas Fantino y Güemes acuerdan 1 años más.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Güemes volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces San Martín SJ ya no venda.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Güemes y Gimnasia y Esgrima han fijado $1.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Güemes ha hecho la parte difícil con Lanús, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Dionel Ansaldo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Güemes preguntó y Villa Dálmine dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Facundo Melillán. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Dionel Ansaldo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Gianluca Pugliese está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
El banquillo01/12/2031
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Plantilla01/12/2031
Ricardo Paz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Excursionistas? El debate seguirá vivo el jueves.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
18 acciones combinadas y 7.14. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Güemes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Derrota por 0‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla21/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sifiso Lorch está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Facundo Melillán
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloEl técnico pone a Liam Bruno de ejemplo
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Güemes pueden fingir no haber oído.
Dionel Ansaldo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Una actuación de 8.22 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Plantilla17/02/2031
Palabras en el entrenamiento del Güemes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sifiso Lorch está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Güemes, y no se va a retirar.
Dionel Ansaldo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mercado20/01/2031
Uno de los nuestros: Liam Bruno se incorpora al primer equipo del Güemes
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Liam Bruno es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Mercado20/01/2031
Uno de los nuestros: Tano se incorpora al primer equipo del Güemes
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Tano es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Bruno Correa lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sifiso Lorch estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.