Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Un nombre más en la lista: Araks Ararat ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Alexandros Malis. La respuesta de Ararat-Armenia no ha cambiado. De momento.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Ararat-Armenia trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla02/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Ararat-Armenia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Karen Muradyan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Arayik Eloyan lo hizo ante Urartu. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Ararat-Armenia.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 99. Urartu repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ararat-Armenia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Karen Muradyan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.58 en la ficha, y la afición del Ararat-Armenia se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo26/07/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Vahan Spertsyan, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que João Bravim está en ella.
João Bravim estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El nombre de Alexandros Malis ha aparecido en conversaciones de las que Ararat-Armenia no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva19/07/2027
Los sueldos se tragan el 100% de los ingresos de Ararat-Armenia
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Batido 5 veces y con 5 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
El banquillo19/07/2027
Juan Balanta se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ararat-Armenia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Zhirayr Shaghoyan entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ya van 29 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 goles en un partido, Robert Simonyan en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Ararat-Armenia-2 ni a Shirak-2.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑5, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla08/02/2027
Karen Muradyan choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo08/02/2027
Juan Balanta se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ararat-Armenia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Ararat-Armenia querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Armen Ambartsumyan deja Ararat-Armenia por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Juan Balanta
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 28 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
127 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ararat-Armenia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Ararat-Armenia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alwyn Luheni Tera y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla19/10/2026
Karen Muradyan choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Kamo Hovhannisyan está en ella.
17 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
142 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ararat-Armenia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
João Bravim estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva05/10/2026
En Ararat-Armenia el 169% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Arayik Eloyan está en ella.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ararat-Armenia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alwyn Luheni Tera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla28/09/2026
9 caras nuevas y el Ararat-Armenia todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ararat-Armenia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloA Junior Julio le han prometido minutos
Victoria por 4‑0 ante Alashkert, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Arayik Eloyan lo produjo, y el 8.77 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Nota de 7.76. Hay un tipo de atacante cuyo valor solo aparece cuando cuentas en qué participó en vez de qué remató, y este es el día en que ese argumento se demuestra solo.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
El error de un portero no tiene detrás a ningún defensa que lo arregle. Él lo supo antes de que el balón cruzara la línea, la grada un segundo después, y esta noche no hay nada que nadie pueda decir.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Kamo Hovhannisyan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
14 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ararat-Armenia, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Edgar Grigoryan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ararat-Armenia preguntó y Pyunik dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Gevorg Hakobyan ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Karen Muradyan está en ella.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Karen Muradyan
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 18 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 85, y Bentonit Ijevan pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
La oferta de Hearts of Oak por Paul Ayongo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Corinthians lo dice, y a nadie en Ararat-Armenia le divierte adivinarlo.
Ararat-Armenia preguntó y Nasaf dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
18 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Victoria por 4‑1 ante Araks Ararat, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Los clubes se han dado la mano con Urartu; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Pyunik conserva a su hombre, y Ararat-Armenia vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Flamengo lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ararat-Armenia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Alashkert conserva a su hombre, y Ararat-Armenia vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Robert Simonyan lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
A Besiktas le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
16 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ararat-Armenia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Besiktas conserva a su hombre, y Ararat-Armenia vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Tigran Sarkisov es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Henrikh Hovhannisyan es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Petros Hakobyan es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Robert Simonyan lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Flamengo le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.