«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
Michalis Pardalos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla05/01/2032
Palabras en el entrenamiento del Levadiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Manolis Saliakas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 20 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Levadiakos intentarán no darle demasiada importancia.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Alejandro Solís no lo necesitó: 7.83, y parecía el más cómodo del campo.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.13 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Agustín Urzi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Levadiakos trata con un hombre que quiere otro país.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. AEL Larisa pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levadiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Manolis Saliakas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mykhaylo Olesik, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Christos Papadimitriou entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 92. Atromitos repasará cada segundo del descuento durante una semana.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.32 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Agustín Urzi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Willum Þór Willumsson. 2‑1 ante Atromitos, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Alejandro Solís la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Regates completados: 42. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Levadiakos no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levadiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Manolis Saliakas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Dimitris Chatsidis. 1‑0 ante Kifisia, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una nota de 7.90, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
El banquillo24/11/2031
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloMike van Rijs se lleva el toque del técnico
El banquilloCélio Pompeu pide hablar con el técnico
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.27 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levadiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Manolis Saliakas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores27/10/2031
Agustín Urzi jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.03. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Alessandro Vimercati ya tiene su respuesta de Levadiakos; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Un gol en el minuto 94 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 2‑2, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
En breve
Lo que vieneUn examen contra el mejor para Levadiakos
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
Dos goles y un 8.93 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.98 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Michalis Pardalos y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla20/10/2031
Palabras en el entrenamiento del Levadiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Manolis Saliakas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
22 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Levadiakos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Manolis Saliakas y Levadiakos acuerdan 2 años más.
Agustín Urzi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla06/10/2031
Palabras en el entrenamiento del Levadiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Manolis Saliakas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Giannis Sourdis, y el técnico lo permitió.
El banquillo06/10/2031
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Volos NPS? El debate seguirá vivo el jueves.
En breve
El banquilloCélio Pompeu llama a la puerta del técnico
Dos goles y un 9.71 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 94. Atromitos repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Un 7.71 de nota a los 20, en un equipo que no hace concesiones por la edad. No necesitó ninguna, y parecía el hombre menos nervioso del campo.
Directiva01/09/2031
Levadiakos cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 22; bajas, 27; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levadiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Levadiakos preguntó y Volos NPS dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Atromitos fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
En breve
Objetivos de mercadoEl cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Antonis Tsiftsis
PlantillaManolis Saliakas choca con un compañero por las exigencias
Notas de los jugadoresUno de esos días de Agustín Urzi
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Traspaso acordado, contrato acordado, y una resonancia que dijo otra cosa. Él vuelve a AEK; Levadiakos vuelve al mercado; y los dos insistirán en que aquí no hay historia.
Agustín Urzi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Alejandro Solís y Levadiakos acuerdan 5 años más.
11 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Panathinaikos conserva a su hombre, y Levadiakos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Stavros Nikolaou es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Fotios Tzolis es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes se han dado la mano con Atromitos; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Levadiakos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Manolis Saliakas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Michalis Pardalos, y el técnico lo permitió.
El ánimo en el Levadiakos ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Directiva28/07/2031
El silencio de arriba empieza a sonar en Levadiakos
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Triantafyllos Tsapras estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Erion Vejsa tiene 23 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Kifisia conserva a su hombre, y Levadiakos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla28/07/2031
Gerald Okoye ha mejorado a los 24, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
A Panathinaikos le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Levadiakos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Levadiakos ha hecho la parte difícil con Atromitos, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Manolis Saliakas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
Una temporada entera siendo el mejor jugador de 19 años que nadie en esta liga podía poner sobre un campo. Lo tiene Levadiakos, y ahora lo saben todos los demás.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yohan Boli será jugador de otro club este fin de semana, y en Levadiakos las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Levadiakos la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levadiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Levadiakos nadie finge estar haciéndolo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Levadiakos le dijo a Jayden Spier que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
En breve
El banquilloErion Vejsa se lleva el toque del técnico
Agustín Urzi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Thanasis Gerofokas ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Levadiakos se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joel Abu Hanna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Levadiakos donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Levadiakos, otra semana sin la firma de Filippo Palazzino.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Levadiakos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Levadiakos le dijo a Mike van Rijs que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Filippo Palazzino será jugador de otro club este fin de semana, y en Levadiakos las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Michalis Pardalos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Joel Abu Hanna y Levadiakos acuerdan 2 años más.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Levadiakos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
26 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Levadiakos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Agustín Urzi y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla10/03/2031
Palabras en el entrenamiento del Levadiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jayden Spier está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tomás Müller, y el técnico lo permitió.
54 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Levadiakos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Levadiakos la escuchó como otra cosa.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Levadiakos irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Roman Borysevych se lesiona los ligamentos de la rodilla: 89 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 89 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Levadiakos ha hecho la parte difícil con Olympiacos, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
7 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Asteras fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Plantilla06/01/2031
Palabras en el entrenamiento del Levadiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giorgos Charalampoglou está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
117 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Levadiakos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores09/12/2030
Alejandro Solís, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.65
Un 7.65 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Levadiakos y de PAOK por igual; los demás se lo pasaron en grande.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levadiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
145 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Levadiakos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.97 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 87, y Aris Thessaloniki pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores11/11/2030
Alejandro Solís, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.63
Un 7.63 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Levadiakos nadie finge estar haciéndolo.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
152 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Levadiakos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levadiakos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
14 temporadas y 275 partidos, todos aquí. Las carreras así no se diseñan; le ocurren a cierta clase de hombre en cierta clase de club, y esta ciudad tiene uno.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levadiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Panetolikos avanza y Levadiakos se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Notas de los jugadores30/09/2030
Alejandro Solís, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.90
Un 7.90 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hakim El Mokeddem será jugador de otro club este fin de semana, y en Levadiakos las despedidas han empezado en voz baja.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Notas de los jugadores23/09/2030
Regi Lushkja, 34 años, hace retroceder el reloj: 7.90
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.90 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levadiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Levadiakos lo saben.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Manuel Baldé será jugador de otro club este fin de semana, y en Levadiakos las despedidas han empezado en voz baja.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Alejandro Solís no lo necesitó: 8.28, y parecía el más cómodo del campo.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
Agustín Urzi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joel Abu Hanna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Levadiakos ha hecho la llamada a Club Brugge. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Levadiakos nadie finge estar haciéndolo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Spyros Risvanis entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 92 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
$99.0K sobre la mesa de Kifisia. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
13 encuentros, 16 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Levadiakos ya no es si juega, sino a quién desplaza.
Una consulta de cesión a Crvena Zvezda: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Lo más difícil de tener 18 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Alejandro Solís no lo necesitó: 7.91, y parecía el más cómodo del campo.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alejandro Solís y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla27/05/2030
Oybek Bozorov choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
Notas de los jugadoresOybek Bozorov los encaró todo el partido
PlantillaAlejandro Solís es el mejor joven del fin de semana
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 99 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Manolis Saliakas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joel Abu Hanna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Levadiakos trata con un hombre que quiere otro país.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Triantafyllos Tsapras está en ella.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Heinrich Böhm de ejemplo
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Nasaf pueden fingir no haber oído.
Abduvohid Ne'matov y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla20/05/2030
Palabras en el entrenamiento del Nasaf sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefan Čolović está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un gol en el minuto 94 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.52 en la ficha, y la afición del Nasaf se fue a casa repitiendo un nombre.
Directiva20/05/2030
Los sueldos se tragan el 89% de los ingresos de Nasaf
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
Agustín Urzi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Filippo Palazzino lo ha hecho, en Levadiakos, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Manolis Saliakas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Levadiakos, y 12 partidos en 38 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El banquillo20/05/2030
Agustín Urzi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Levadiakos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Stefan Bajić entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alejandro Solís, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.38
Un 8.38 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Nasaf lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Nasaf nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Abduvohid Ne'matov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Nasaf.
Plantilla13/05/2030
Oybek Bozorov choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Nasaf nadie finge estar haciéndolo.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Bobur Hasanov lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levadiakos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Alessandro Vimercati está viviendo esa versión en el Levadiakos, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla13/05/2030
Palabras en el entrenamiento del Levadiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Manolis Saliakas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
11 partidos en Nasaf y los goles no paran. En Levadiakos lo siguen más de cerca de lo que le gustaría al club que lo tiene.
El banquillo13/05/2030
Marios Vichos se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Levadiakos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Levadiakos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Levadiakos le dijo a Alessandro Vimercati que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Tiene 18 años, promedia 7.30, y los veteranos han empezado a dársela en los minutos difíciles. Esa última parte es el verdadero informe de ojeador.
Notas de los jugadores06/05/2030
Alejandro Solís, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.22
Un 8.22 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Nasaf cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oybek Bozorov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levadiakos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Agustín Urzi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Levadiakos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
10 partidos en Nasaf y los goles no paran. En Levadiakos lo siguen más de cerca de lo que le gustaría al club que lo tiene.
Plantilla06/05/2030
Joel Abu Hanna choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Levadiakos le dijo a Stefan Bajić que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Manolis Saliakas está en ella.
Dos goles y un 8.88 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Abduvohid Ne'matov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla29/04/2030
Stefan Čolović choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Nasaf no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
En breve
Plantilla8 caras nuevas y el Nasaf todavía se está conociendo
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 127 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Fran Vélez será jugador de otro club este fin de semana, y en Levadiakos las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Levadiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Triantafyllos Tsapras está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Spyros Risvanis entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oybek Bozorov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Levadiakos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Diadé Camara ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Agustín Urzi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cedidos22/04/2030
Los goles siguen llegando desde el destierro de Alejandro Solís
11 goles en 8 partidos en Nasaf: números que viajan a casa más rápido que él. En Levadiakos alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Levadiakos, y 8 partidos en 34 dicen que se ha ganado que le escuchen.
El banquillo22/04/2030
Agustín Urzi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Levadiakos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Levadiakos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Amirbek Saidov lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 91. Amirbek Saidov encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Shortan pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Nasaf cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla15/04/2030
Palabras en el entrenamiento del Nasaf sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Oybek Bozorov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7.86, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Nasaf tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Directiva15/04/2030
Los sueldos se tragan el 93% de los ingresos de Nasaf
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Metallurg avanza y Nasaf se vuelve a casa, con el 1‑3 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Dos goles y un 8.83 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Una media de 7.07 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Nasaf saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Oybek Bozorov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Sanjar Avliyorov vuelve a ser jugador de Nasaf, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Plantilla08/04/2030
Palabras en el entrenamiento del Nasaf sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefan Čolović está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Levadiakos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
Agustín Urzi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alessandro Reali será jugador de otro club este fin de semana, y en Levadiakos las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Giorgos Charalampoglou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Levadiakos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Levadiakos nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
Aibol Kuat se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Pocas veces se ha visto algo así en este partido: 4‑0 ante Bukhara, y pudieron ser más.
Notas de los jugadores25/03/2030
Alejandro Solís, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 9.82
Un 9.82 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Nasaf, y no se va a retirar.
Abduvohid Ne'matov y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla25/03/2030
Oybek Bozorov choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Levadiakos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joel Abu Hanna estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Levadiakos lo saben.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Agustín Urzi está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Levadiakos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una lesión de rodilla de las peores para Aibol Kuat
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Nasaf pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Notas de los jugadores18/03/2030
Alejandro Solís, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.86
Un 7.86 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Abduvohid Ne'matov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oybek Bozorov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nikos Androutsos se lesiona los ligamentos de la rodilla: 38 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 38 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Levadiakos, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ognjen Ožegović, y el técnico lo permitió.
Plantilla18/03/2030
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Levadiakos
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo18/03/2030
Marios Vichos se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Levadiakos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ramiro Macagno entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
39 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Nasaf pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Notas de los jugadores04/03/2030
Alejandro Solís, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.86
Un 7.86 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
7.62, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Abduvohid Ne'matov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva04/03/2030
5 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Nasaf
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Plantilla04/03/2030
Palabras en el entrenamiento del Nasaf sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Oybek Bozorov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Aibol Kuat se lesiona los ligamentos de la rodilla: 47 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 47 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Alejandro Solís y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oybek Bozorov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Doniyor Fayzullaev es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Jaloliddin Ahmedov lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Jaloliddin Ismailov lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Otabek Komilov lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Nasaf, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
62 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Levadiakos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Levadiakos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Levadiakos pueden fingir no haber oído.
Manolis Saliakas y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla25/02/2030
Palabras en el entrenamiento del Levadiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giorgos Charalampoglou está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Levadiakos, y 5 partidos en 26 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Markos Spatharis, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Levadiakos saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Nasaf cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Nasaf.
Plantilla18/02/2030
Oybek Bozorov choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
54 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
Plantilla18/02/2030
12 caras nuevas y el Nasaf todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Murodbek Rahmatov está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Nasaf saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.