Traspaso acordado, ficha acordada, y Casa Pia esperando con una camiseta. En Belenenses nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Plantilla19/07/2032
45 días de baja para David Simoes por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Belenenses dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Belenenses preguntó y Porto dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Belenenses pueden fingir no haber oído.
Porto quería más de $2.5M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Plantilla19/07/2032
Conor Coventry choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Jorge Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Belenenses, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Belenenses hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Belenenses ha acudido a Felgueiras con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Belenenses ofreció $43.0K; Felgueiras dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Afonso Freitas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Belenenses lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 16 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Belenenses nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Víctor Machado está viviendo esa versión en el Belenenses, y suele notarse en el primer mes.
Porto quería más de $2.5M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
$360.0K sobre la mesa de Maritimo. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Belenenses hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Belenenses ha acudido a Porto con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
El acuerdo con Pacos de Ferreira está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Belenenses cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Porto conserva a su hombre, y Belenenses vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Belenenses lo saben.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Belenenses nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Belenenses no han contestado, que también es una forma de contestar.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Sotiris Alexandropoulos y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla07/06/2032
Conor Coventry choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Belenenses ha sido explícito sobre la situación de Luís Fernandes, que es más de lo que reciben muchos.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Belenenses, otra semana sin la firma de Francisco Gomes.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Lautaro Bordón está en marcha
Objetivos de mercadoUna cesión de Savo Radanović está en marcha
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 37 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla31/05/2032
Palabras en el entrenamiento del Belenenses sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Conor Coventry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva31/05/2032
En Belenenses el 95% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Belenenses saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Belenenses, otra semana sin la firma de Richard Dixon.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 44 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Belenenses nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Duarte Carreira acaba de firmar por el Belenenses y, por una vez, la respuesta importaba.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Seth Green ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Alverca seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Denis Shpakovskiy ha pactado su marcha al Belenenses, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Jorge Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Belenenses hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 33 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Belenenses es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Conor Coventry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Andrea Marino, y el técnico lo permitió.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Belenenses saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.