El Diario de Randers
Plantilla27/09/2027
Simon Cornelius sufre una fractura: 18 días de baja
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 18 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla27/09/2027
Paul Izzo sostiene él solo a Randers
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Notas de los jugadores27/09/2027
Un gol de defensa lo gana para el Randers: 7.74
1 para Lucas Lissens, calificado con 7.74, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Plantilla27/09/2027
Se calientan los ánimos en el Randers
Sho Fukuda estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla27/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Randers sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Warren Caddy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Partido25/09/2027
Randers encuentra el camino ante FC Midtjylland
FC Midtjylland obligó a Randers a sudarlo, pero el marcador decía 1‑0 al final y la tabla no pregunta cómo.
Notas de los jugadores27/09/2027
Nada pasó por Benjamin Örn
17 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
El banquillo27/09/2027
Nicolai Andersen: «Ese es el nivel»
«Eso es lo que quiero cada semana. No el resultado: la manera en que fueron a por él». El entrenador, tras el 1‑0, hablando ya del siguiente.
El banquillo27/09/2027
Mathias Greve llama a la puerta del técnico
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mathias Greve entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
- Lo que viene Un reencuentro para Sho Fukuda
- Mercado Warren Caddy, en la órbita de otros clubes
- El banquillo Tobias Salquist queda fuera por motivos tácticos en el Randers