Simon Cornelius

Lateral izquierdo - Randers U20
21 Ago 2029
Martes
Continuar

Marcado para Simon Cornelius

61 Edición

El Diario de Randers

27/09/2027
De nuestro corresponsal de fútbol Optimismo

Plantilla

Simon Cornelius sufre una fractura: 18 días de baja

Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 18 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.

Plantilla

Paul Izzo sostiene él solo a Randers

Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.

Notas de los jugadores

Un gol de defensa lo gana para el Randers: 7.74

1 para Lucas Lissens, calificado con 7.74, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.

Plantilla

Se calientan los ánimos en el Randers

Sho Fukuda estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.

Plantilla

Palabras en el entrenamiento del Randers sobre quién trabaja

Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Warren Caddy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.

Partido

Randers encuentra el camino ante FC Midtjylland

FC Midtjylland obligó a Randers a sudarlo, pero el marcador decía 1‑0 al final y la tabla no pregunta cómo.

Notas de los jugadores

Nada pasó por Benjamin Örn

17 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.

El banquillo

Nicolai Andersen: «Ese es el nivel»

«Eso es lo que quiero cada semana. No el resultado: la manera en que fueron a por él». El entrenador, tras el 1‑0, hablando ya del siguiente.

El banquillo

Mathias Greve llama a la puerta del técnico

«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mathias Greve entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.

En breve