Una lesión de rodilla de las peores para Lucas Ayala
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Deportivo La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Deportivo La Guaira nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Carlos Rivero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sebastián Castillo firme algo — un contrato en Deportivo La Guaira o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Deportivo La Guaira. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Aytor Herrera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Darwin Martinez no son buenos
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Deportivo La Guaira, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportivo La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo23/09/2030
Carlos Rivero se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Deportivo La Guaira lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Deportivo La Guaira cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Plantilla23/09/2030
Lucas Ayala choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.03 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Deportivo La Guaira lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Francisco Martinicorena está viviendo esa versión en el Deportivo La Guaira, y suele notarse en el primer mes.
$800.0K sobre la mesa de Deportivo Tachira. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Carlos Rivero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.