El Villarreal B convierte su casa en un mal sitio para visitar
20 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tyrhys Dolan será jugador de otro club este fin de semana, y en Villarreal B las despedidas han empezado en voz baja.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.94 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Villarreal B, y no se va a retirar.
Plantilla24/03/2036
Juanmi Latasa choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
En breve
Notas de los jugadoresKevin Zenón los encaró todo el partido
El banquilloÀlex Martínez llama a la puerta del técnico
El banquilloRubén Sánchez se lleva el toque del técnico
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alejandro Romero lo produjo, y el 7.82 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores07/05/2035
Ni rastro de nervios en Àlex Martínez a los 21: 8.44
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Àlex Martínez no lo necesitó: 8.44, y parecía el más cómodo del campo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Villarreal B lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Villarreal B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Alejandro Romero. 3‑1 ante Racing Ferrol, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Mateo Guerrero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Pol Cabrera sale de esa comparación dentro del equipo, y el Villarreal B se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Villarreal B
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juanmi Latasa, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villarreal B cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Villarreal B sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luka Rey está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Bilbao Athletic con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
En breve
El banquilloJulen Reyes llama a la puerta del técnico
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Villarreal B nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Pol Cabrera sale de esa comparación dentro del equipo, y el Villarreal B se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
De los campos de la cantera a una convocatoria del primer equipo a los 21. El debut es la parte fácil; el segundo partido es el que todo joven tiene que ganarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Timofey Kashintsev firme algo — un contrato en Villarreal B o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Timofey Kashintsev puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de Villarreal B fue distinto después.