Puesto 3, 68 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«La firma más fácil de mi carrera.» Bruno Ojeda y Gimnasia y Esgrima acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo20/11/2028
Felipe San Juan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Gimnasia y Esgrima lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Gimnasia y Esgrima saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
63 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Gimnasia y Esgrima pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Gimnasia y Esgrima dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
14 porterías a cero en 31 partidos con Almirante Brown. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo18/09/2028
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Jorge Ferrari, sobre una victoria por 2‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
El banquilloDaniel Aravena se queda fuera del partido grande
Las palabras que un fisio dice despacio. 70 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 26 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Julián Ceballos está en ella.
En breve
PlantillaNo hay sitio para Morten Bjorkan en el nuevo dibujo
Las palabras que un fisio dice despacio. 77 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
61 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 33 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Gimnasia y Esgrima nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ulises Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Germán Guiffrey, y el técnico lo permitió.
84 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Gimnasia y Esgrima pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 40 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Julián Ceballos será jugador de otro club este fin de semana, y en Gimnasia y Esgrima las despedidas han empezado en voz baja.
Se va al Vitoria Guimaraes, el club tiene $5.8M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
29 partidos en Almirante Brown y los goles han dejado de entrar. Gimnasia y Esgrima cedió a un portero y observa cómo mejora cada semana la temporada de otro.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 47 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Ulises Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Facundo Lencioni. 2‑1 ante Nueva Chicago, y la ovación final fue sobre todo suya.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Gimnasia y Esgrima puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
12 porterías a cero en 28 partidos con Almirante Brown. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Ulises Sánchez
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Algeciras tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Gimnasia y Esgrima hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Blas Armoa lo produjo, y el 8.52 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
La oferta de Bentonit Ijevan por Ignacio Sabatini se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 10 goles entre el Gimnasia y Esgrima y Estudiantes, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Primero, con 54 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Gimnasia y Esgrima dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Ulises Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Nicolás Romano quiere fútbol continental; si el Gimnasia y Esgrima puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Blas Armoa. 2‑0 ante Chaco For Ever, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
Notas de los jugadoresBlas Armoa jugó una tarde distinta a la de todos los demás