Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Imperatriz se está agotando.
Orlando Bogado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Imperatriz ha hecho la llamada a Joinville. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Aranha
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Orlando Bogado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla03/06/2030
Palabras en el entrenamiento del Imperatriz sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Léo Bahia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. José Guimarães sale de esa comparación dentro del equipo, y el Imperatriz se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Imperatriz lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Notas de los jugadores06/05/2030
José Guimarães, 18 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.99
Un 7.99 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 18. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.20 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
19 acciones combinadas y 6.66. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Imperatriz y Maracanã, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Plantilla06/05/2030
Palabras en el entrenamiento del Imperatriz sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Léo Bahia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Marcelo Rocha ya tiene su respuesta de Imperatriz; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
El banquilloCaio Barbosa se lleva el toque del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Imperatriz pueden fingir no haber oído.
Un punto rescatado en el minuto 91 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo29/04/2030
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Imperatriz tampoco lo escondía nadie.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Márcio Maranhão. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Imperatriz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/04/2030
Palabras en el entrenamiento del Imperatriz sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Léo Bahia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Imperatriz reconocería. Los sábados se nota.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Imperatriz puede pedir y sube el sueldo que Marcelo Rocha puede exigir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Imperatriz, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Lo siguiente, en casa: Humaitá, que llega en el puesto 15. La clase de partido sobre el que una temporada se construye en silencio o pierde en silencio su forma.
En breve
DirectivaLa cantera de Imperatriz se gana el sueldo
El banquilloMatheus Costa conserva el voto de su entrenador
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Imperatriz se está agotando.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 34 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Imperatriz, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Léo Bahia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 55 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla18/02/2030
Léo Bahia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Imperatriz la diferencia se ve desde la última fila.
En breve
DirectivaLa cantera de Imperatriz se gana el sueldo
Orlando Bogado y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla11/02/2030
Léo Bahia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Del Grecco, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mariano Filiosi firme algo — un contrato en Imperatriz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Paulo Assis entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Imperatriz dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla21/01/2030
Léo Bahia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Imperatriz saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Quedan 6 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Imperatriz puede pedir y sube el sueldo que Marcelo Rocha puede exigir.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 90 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Imperatriz pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Elivelton estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Imperatriz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mariano Filiosi firme algo — un contrato en Imperatriz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Imperatriz pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
El acuerdo con Santos está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Fortaleza lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Orlando Bogado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Imperatriz preguntó y Ponte Preta dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Imperatriz, otra semana sin la firma de Kiko.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Imperatriz saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Caio Barbosa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Imperatriz se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Imperatriz, y no se va a retirar.
El acuerdo con Fortaleza está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Imperatriz preguntó y Botafogo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla17/12/2029
Palabras en el entrenamiento del Imperatriz sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Léo Bahia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Imperatriz donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mariano Filiosi firme algo — un contrato en Imperatriz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloCaio Barbosa llama a la puerta del técnico
106 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Imperatriz pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Directiva19/11/2029
El silencio de arriba empieza a sonar en Imperatriz
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Imperatriz pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Elivelton estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gustavo Hobold entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mariano Filiosi firme algo — un contrato en Imperatriz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
127 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Imperatriz pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Iban 11 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Léo Bahia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Léo Bahia, y el técnico lo permitió.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
141 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Imperatriz pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Imperatriz es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla15/10/2029
Léo Bahia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Felipe Neves estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y César Aponte entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Imperatriz pueden fingir no haber oído.
Orlando Bogado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Léo Bahia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gustavo Hobold, y el técnico lo permitió.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Thiago Lopes ya tiene su respuesta de Imperatriz; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Henrique Amaral y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo20/08/2029
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
En breve
PlantillaJean Nunez choca con un compañero por las exigencias
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.32 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Plantilla23/07/2029
Marcelo Rocha consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Marcelo Rocha acaba de firmar por el Imperatriz y, por una vez, la respuesta importaba.
Directiva23/07/2029
Imperatriz cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 5; bajas, 8; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Imperatriz lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Cruzeiro, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Lucas Mendes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.