«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Agropecuario Argentino, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Agropecuario Argentino lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Antonio Napolitano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Gerónimo Cardozo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hizo falta que Antonio Napolitano marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Estudiantes, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo29/04/2030
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Hernán Arias no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Agropecuario Argentino tampoco lo escondía nadie.
Diego Vásquez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Agropecuario Argentino es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco De Arrascaeta, y el técnico lo permitió.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Pablo Otero ya tiene su respuesta de Agropecuario Argentino; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Toca Almirante Brown, y hay un hombre en el vestuario de Agropecuario Argentino que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alejo Medina. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Agropecuario Argentino reconocería. Los sábados se nota.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Agropecuario Argentino, y no se va a retirar.
Antonio Napolitano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Revaz Shengelia, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mirko Parassole firme algo — un contrato en Agropecuario Argentino o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Trabajo aparte del grupo, dirigido a una cosa concreta que los técnicos creen que lo está frenando. Rara vez es noticia y es como se produce en realidad casi toda mejora.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Thiago Testini
103 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Agropecuario Argentino pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Agropecuario Argentino no han contestado, que también es una forma de contestar.
Antonio Napolitano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Iván Benítez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Enano es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Facundo González lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Ezequiel Sánchez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.