Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Mirandés hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mirandés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rocco Pasquale estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En el Mirandés todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 38 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Melvin Hernández, y el técnico lo permitió.
Notas de los jugadores01/10/2035
Noventa minutos de Franco Bravo en su mejor versión
Calificado con 8.35. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Mirandés.
Notas de los jugadores01/10/2035
Pablo López jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.17. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mirandés, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mirandés no han contestado, que también es una forma de contestar.
Germán Núñez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Melvin Hernández estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Mirandés hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Mirandés nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Germán Núñez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rocco Pasquale estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 17. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo17/09/2035
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloIbai Ruiz se lleva el toque del técnico
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mirandés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/01/2035
Pablo López choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mirandés preguntó y Sevilla dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
20 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Mirandés ha hecho la llamada a Cartagena. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
PlantillaMirandés, un equipo de desconocidos entre sí