Enzo Rivamar se lesiona los ligamentos de la rodilla: 49 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 49 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
0‑3 para Sportivo Italiano, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlanta pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Racing Club está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Partido21/06/2031
Ninguna portería a cero a la vista para el Atlanta
Ya van 5 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Estudiantes conserva a su hombre, y Atlanta vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlanta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
77 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Atlanta pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlanta pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlanta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Atlanta es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una lesión de rodilla de las peores para Enzo Rivamar
105 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Atlanta pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
0‑5 ante Estudiantes, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La grada28/04/2031
Una goleada en copa ante el Estudiantes deja al Atlanta dando explicaciones
0-5, y mucho antes del final la afición visitante había pasado del ánimo a algo bastante más afilado. Nadie llama a una tertulia por perder por poco.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlanta, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlanta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Bastián Morales lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Cristian Gallo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla21/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Atlanta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Repolho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La afición se organiza contra la directiva de Atlanta
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlanta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Atlanta.
El banquillo14/04/2031
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Bastián Morales
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
El banquillo14/04/2031
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 2‑2; la afición se fue con la otra.
El banquillo14/04/2031
Román Ruíz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlanta lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Palabras en el entrenamiento del Atlanta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Repolho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Braian Rivero firme algo — un contrato en Atlanta o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Valentín Costa está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlanta, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Atlanta ha hecho saber al mercado que Valentín Costa está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Un entrenador perdona un mal sábado mucho antes que un mal martes, porque uno lo puede explicar y el otro lo eligió. Los informes de esta semana no han sido buenos.
En breve
PlantillaLos seleccionadores no pudieron dejar fuera a Bastián Morales
El banquilloEl técnico planta su bandera en Román Herrera
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlanta, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlanta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enzo Rivamar, y el técnico lo permitió.
Villa Dálmine se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo03/03/2031
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Gonzalo Santillán está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atlanta lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Braian Rivero y Atlanta acuerdan 2 años más.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Enzo Rivamar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Mateo Moreno ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Felipe Iglesias lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Bautista Romano ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
En breve
DirectivaUna promesa que la directiva de Atlanta no cumplió
Notas de los jugadoresNicolás Soria los encaró todo el partido
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Alejandro Iglesias se compromete con Atlanta 3 años más.
Plantilla27/01/2031
Palabras en el entrenamiento del Atlanta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bastián Morales está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Román Ruíz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Braian Rivero. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloValentín Costa llama a la puerta del técnico
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gustavo Álvarez y Atlanta acuerdan 3 años más.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlanta, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Braian Rivero firme algo — un contrato en Atlanta o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atlanta hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Atlanta se está agotando.
Plantilla30/09/2030
Palabras en el entrenamiento del Atlanta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Repolho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Iván González, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Cristian Gallo firme algo — un contrato en Atlanta o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alejandro Restrepo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlanta pueden fingir no haber oído.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atlanta. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Previtali firme algo — un contrato en Atlanta o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alejandro Restrepo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Plantilla23/09/2030
Los informes de entrenamiento de Nicolás Soria no son buenos
Un mal sábado se perdona; un mal martes se elige. El nivel ha bajado, y en un edificio donde todos miran a todos, se ha notado.
Maximiliano Repolho y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva16/09/2030
El Atlanta ingresa $280.0K de una operación antigua
El genio poco glamuroso de un contrato bien redactado. Alejo Dramisino ya es de otro, y han llegado $280.0K porque quienes lo vendieron pensaron más allá del mercado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Bastián Morales entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Atlanta saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Puesto 15 y 12 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlanta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Alejandro Miranda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlanta, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlanta, y no se va a retirar.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla29/07/2030
Palabras en el entrenamiento del Atlanta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Repolho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo29/07/2030
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
Tiene 20 años y nadie en Atlanta lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlanta, y no se va a retirar.
El acuerdo con Gimnasia y Tiro está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gimnasia y Tiro conserva a su hombre, y Atlanta vuelve a una lista con un nombre tachado.
Mateo Ferrari y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Román Herrera, y el técnico lo permitió.
Los dos clubes en el barro, un partido entre ellos, y un estadio que estará más ruidoso y más asustado que en cualquier otro momento de la temporada. Atlanta sabe lo que hay en juego, y también lo sabe todo el fondo visitante.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla05/11/2029
Palabras en el entrenamiento del Atlanta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Repolho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mateo Ferrari. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloRaúl Figueroa llama a la puerta del técnico