El Heraldo de Grêmio
Partido15/04/2028
Grêmio pasa por encima de Londrina
5‑1, y el margen no engaña a nadie: pudo llevar un gol o dos más sin que nadie protestara. Por tardes así la gente sigue viniendo.
Mercado17/04/2028
Jovane Cabral lo pone por escrito
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
El banquillo17/04/2028
André Henrique dice que Grêmio no cumplió su palabra
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Notas de los jugadores17/04/2028
Los dos de André Henrique: 8.96
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.96, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Partido15/04/2028
Nadie fue capaz de dejar de marcar
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Grêmio y de Londrina por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Mercado17/04/2028
João Lucas quiere noches europeas
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Directiva17/04/2028
5 canteranos dan el salto en Grêmio
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Plantilla17/04/2028
Una bronca por la intensidad en Grêmio
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Miguel Monsalve estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla17/04/2028
Palabras mayores en Grêmio
Leonel Pérez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
En breve
- La grada Uno de los suyos: João Borne
- Partido Por fin: Grêmio gana un partido
- Mercado El Grêmio asciende a Tite desde dentro