«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva21/07/2031
Cierra el mercado en Humaitá: 0 de alta, 0 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 0; bajas, 0; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Shen Zhan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Humaitá preguntó y Fluminense dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Humaitá preguntó y Grêmio dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eimi Fernández estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Una consulta de cesión a Guarany de Bagé: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Tuna Luso le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Antônio Xavier está en marcha
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Plantilla26/05/2031
Eimi Fernández choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Toca Manaus, y hay un hombre en el vestuario de Humaitá que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Eimi Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva07/04/2031
Los sueldos se tragan el 120% de los ingresos de Humaitá
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $4.9M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Shen Zhan firme algo — un contrato en Humaitá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Humaitá puede pedir y sube el sueldo que Caio Moreira puede exigir.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 37 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Plantilla31/03/2031
Eimi Fernández choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
David Medina estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Eduardo Ribeiro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eimi Fernández estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leandrinho firme algo — un contrato en Humaitá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Humaitá preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Humaitá, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 65 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Humaitá pueden fingir no haber oído.
Resuelto internamente, que es la fórmula que usa un club cuando prefiere que nadie pregunte dos veces. Le pondrán una multa, pedirá perdón y jugará el sábado.
Arthur estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Involucró a Eduardo Ribeiro, se oyó hasta el aparcamiento y a la hora de comer ya había pasado. Los vestuarios se calientan; los que deben preocupar son los silenciosos.
Eimi Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla10/02/2031
Miguel Ribeiro choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva10/02/2031
En Humaitá el 118% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $4.9M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Shen Zhan firme algo — un contrato en Humaitá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Humaitá puede pedir y sube el sueldo que Caio Moreira puede exigir.
Boavista volvió a ver a Arthur el fin de semana, y esta vez ni se molestó en esconderse. Los clubes solo dejan de esconderse cuando quieren que el precio empiece a moverse.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Humaitá cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
En breve
El banquilloLa salida del técnico deja a Vidal a la intemperie
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Humaitá, y no se va a retirar.
Plantilla27/01/2031
Palabras en el entrenamiento del Humaitá sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eimi Fernández está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
David Adams estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Leandrinho firme algo — un contrato en Humaitá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloDaniel Costa pide hablar con el técnico
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Humaitá se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Humaitá, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Humaitá ha hecho la parte difícil con Fortaleza, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Corinthians conserva a su hombre, y Humaitá vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nene, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Arthur firme algo — un contrato en Humaitá o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Humaitá pueden fingir no haber oído.
Samuel Pierri y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Mirassol conserva a su hombre, y Humaitá vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guilherme Assis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva16/12/2030
Los sueldos se llevan el 158% de lo que ingresa Humaitá
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $4.9M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
Tiene 19 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Humaitá cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Humaitá, y no se va a retirar.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 14 acciones combinadas y un 6.89, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Eimi Fernández estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Horizonte conserva a su hombre, y Humaitá vuelve a una lista con un nombre tachado.
Directiva14/01/2030
Los sueldos se llevan el 145% de lo que ingresa Humaitá
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Eimi Fernández y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Humaitá nadie finge estar haciéndolo.
Tiene 18 años y nadie en Humaitá lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.