No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ashanti Gold cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla13/05/2030
Osman Atiemo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El nombre de Benjamin Twum no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Ashanti Gold no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo13/05/2030
Gérard Zanga se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ashanti Gold lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Nicholas Ablido ha apuntado la fecha.
21 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ashanti Gold pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Polo Nartey estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Osman Atiemo, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Selasie Bakai. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Ashanti Gold tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
En breve
El banquilloFrancis Nuhu pide hablar con el técnico
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ashanti Gold pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Puesto 10 con 38 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Eric Oteng y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El técnico los retuvo y dijo lo que había que decir. Se espera respuesta el sábado, y si no llega las preguntas suben de planta.
El banquillo22/04/2030
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑5, pronunciadas por Valentino Fortunato ante una sala que ya las había oído.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Polo Nartey.
En breve
El banquilloEric Oteng se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
76 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ashanti Gold pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Stephen Hammond estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Valentino Fortunato tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ashanti Gold, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Ashanti Gold sobre quién trabaja