No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el New England Revolution cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La firma más fácil de mi carrera.» DeAndre Bradley y New England Revolution acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ricardo Moore está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmitry Usov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El New England Revolution le dijo a Paul Pulisic que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el New England Revolution hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Victoria por 2‑1 ante San Diego Football Club, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Quedaban 88 minutos y San Diego Football Club tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el New England Revolution no se detuvo a dar explicaciones.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el New England Revolution cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ambas partes esperan hablar en los próximos días. New England Revolution pondrá un precio, y todo lo que venga después será aritmética.
Plantilla07/04/2042
Dmitry Usov choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.