No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tacuarembo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla18/12/2028
Diego Méndez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tacuarembo preguntó y Plaza Colonia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Tacuarembo ha hecho la llamada a Liverpool Montevideo. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Manuel Núñez firme algo — un contrato en Tacuarembo o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tacuarembo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. José Duarte será jugador de otro club este fin de semana, y en Tacuarembo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tacuarembo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla27/11/2028
Palabras en el entrenamiento del Tacuarembo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Esteban de Lima está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tacuarembo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Tacuarembo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Tacuarembo pueden fingir no haber oído.
Guillermo López estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Álvaro San Emeterio estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Tacuarembo desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Durazno sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Tacuarembo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Deibys Moyano de ejemplo
129 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Tacuarembo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Tacuarembo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Tacuarembo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Tacuarembo trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla14/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Tacuarembo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Álvaro San Emeterio está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Brian Pereira ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Ignacio Acosta lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.