Samat Logvinenko

Delantero - Aktobe
2 Dic 2032
Jueves
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Marcado para Samat Logvinenko

294 Edición

El Correo de Aktobe

15/03/2032
De nuestro corresponsal de fútbol Estable

Plantilla

Una lesión de rodilla de las peores para Baktiyor Logvinenko

91 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Aktobe pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.

Partido

Aktobe, sin dónde esconderse

0‑3 contra Astana, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.

Plantilla

Yegor Plotnikov, solo ante todos

7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.

Mercado

Yegor Plotnikov tiene un pie fuera

Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Aktobe ya hablan de él en pasado.

Plantilla

Ibrohimhalil Yo'ldoshev, en un rifirrafe con un compañero

No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Aktobe cosas que tardan más de una semana en retirarse.

Mercado

Como si nunca se hubiera ido: vuelve Samat Logvinenko

Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Samat Logvinenko vuelve a ser jugador de Aktobe, y la ciudad ya tiene su historia del verano.

Plantilla

Dmytro Topalov pide volver a su país

«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Aktobe nadie finge estar haciéndolo.

Objetivos de mercado

Puerta cerrada por Kyrylo Barantsov

Aktobe preguntó y Astana dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.

El banquillo

El técnico pone a Ivan Timoshenko de ejemplo

«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.

En breve