Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Real Santander hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Santiago Rey estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
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PlantillaPalabras en el entrenamiento del Real Santander sobre quién trabaja
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Real Santander hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Real Santander no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Real Santander estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
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MercadoBranquinho entrega una petición por escrito
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Real Santander hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Real Santander lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Real Santander pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Real Santander nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Branquinho ha acordado condiciones con el Atletico Bucaramanga para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Santander cosas que tardan más de una semana en retirarse.
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PlantillaSantiago Jiménez choca con un compañero por las exigencias
26 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Real Santander pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Real Santander hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.