«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Imperatriz pueden fingir no haber oído.
Imperatriz preguntó y Joinville dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla17/06/2030
Léo Bahia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva17/06/2030
Los sueldos se llevan el 137% de lo que ingresa Imperatriz
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Imperatriz pueden fingir no haber oído.
Un punto rescatado en el minuto 91 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo29/04/2030
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Imperatriz tampoco lo escondía nadie.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Márcio Maranhão. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Imperatriz hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla25/03/2030
Léo Bahia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva25/03/2030
En Imperatriz el 148% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Felipe Neves y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Imperatriz hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Imperatriz pueden fingir no haber oído.
Orlando Bogado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva25/02/2030
Los sueldos se tragan el 131% de los ingresos de Imperatriz
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Plantilla25/02/2030
7 caras nuevas y el Imperatriz todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Márcio Maranhão firme algo — un contrato en Imperatriz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloFelipe Neves pide hablar con el técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Imperatriz hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla28/01/2030
Léo Bahia choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva28/01/2030
Los sueldos se tragan el 138% de los ingresos de Imperatriz
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Plantilla28/01/2030
7 caras nuevas y el Imperatriz todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Danilo Cirqueira se lesiona los ligamentos de la rodilla: 92 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 92 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Imperatriz todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Imperatriz marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Puesto 11 con 33 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Imperatriz, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores03/12/2029
Un gol de defensa lo gana para el Imperatriz: 7.94
1 para Léo Bahia, calificado con 7.94, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Léo Bahia. 3‑2 ante Independência, y la ovación final fue sobre todo suya.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
99 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Imperatriz pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Imperatriz lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Tres puntos para Imperatriz: un 3‑2 ante GAS en un duelo resuelto por detalles mínimos.
Plantilla26/11/2029
Elivelton choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Imperatriz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
127 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Imperatriz pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Iban 11 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Léo Bahia estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Léo Bahia, y el técnico lo permitió.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gustavo Hobold, y el técnico lo permitió.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Thiago Lopes ya tiene su respuesta de Imperatriz; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Henrique Amaral y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo20/08/2029
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Interim Coach eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
En breve
PlantillaJean Nunez choca con un compañero por las exigencias