La afición se organiza contra la directiva de Brisbane Roar
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Dos goles y un 8.72 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Oliver Randazzo será jugador de otro club este fin de semana, y en Brisbane Roar las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Brisbane Roar, y no se va a retirar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mason Lewis y Brisbane Roar acuerdan 4 años más.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 2‑2, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Jason Bell: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Brisbane Roar necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Brisbane Roar la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Wellington Phoenix conserva a su hombre, y Brisbane Roar vuelve a una lista con un nombre tachado.
«La firma más fácil de mi carrera.» Isaac McGrath y Brisbane Roar acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo16/01/2034
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Brisbane Roar tampoco lo escondía nadie.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Macarthur FC? El debate seguirá vivo el jueves.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Michael Ruhs. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El ánimo en el Brisbane Roar ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Brisbane Roar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Brisbane Roar pueden fingir no haber oído.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
Lo que vieneUn examen contra el mejor para Brisbane Roar
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Bailey Fletcher
La afición se organiza contra la directiva de Brisbane Roar
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Brisbane Roar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo28/11/2033
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑4, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
1‑4 para Sydney FC, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Brisbane Roar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El técnico los retuvo y dijo lo que había que decir. Se espera respuesta el sábado, y si no llega las preguntas suben de planta.
El banquillo21/11/2033
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑4 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mark Roberts, y el técnico lo permitió.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
La racha llega a 24 y las preguntas alrededor de Brisbane Roar ya no son amables.
La grada31/10/2033
La afición se organiza contra la directiva de Brisbane Roar
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
0‑4 para Western Sydney Wanderers, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Brisbane Roar no han contestado, que también es una forma de contestar.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo31/10/2033
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑4, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Scott Kelly será jugador de otro club este fin de semana, y en Brisbane Roar las despedidas han empezado en voz baja.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Brisbane Roar ha hecho saber al mercado que Michael Ryan está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Jason Bell no son buenos
El banquilloIsaac McGrath conserva el voto de su entrenador
La afición se organiza contra la directiva de Brisbane Roar
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Brisbane Roar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Hosine Bility y Brisbane Roar acuerdan 2 años más.
Plantilla03/10/2033
Lesión muscular y 17 días de baja para Youstin Salas
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Brisbane Roar hablarán de 17 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Liam Coyne lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Mercado03/10/2033
Mark Nelson tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Brisbane Roar ha sido explícito sobre la situación de Mark Nelson, que es más de lo que reciben muchos.
Un parón con la selección, y una camiseta de Brisbane Roar que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Brisbane Roar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
En breve
El banquilloMichael Ryan llama a la puerta del técnico
PlantillaLos informes de entrenamiento de Noah McCallum no son buenos
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Brisbane Roar se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Scott Kelly será jugador de otro club este fin de semana, y en Brisbane Roar las despedidas han empezado en voz baja.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Brisbane Roar ha hecho saber al mercado que Michael Ryan está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Jason Bell no son buenos
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Brisbane Roar, y no se va a retirar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Liam Coyne está en ella.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Brisbane Roar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El acuerdo con Melbourne City está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Auckland City conserva a su hombre, y Brisbane Roar vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un nombre más en la lista: Macarthur FC ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Scott Kelly. La respuesta de Brisbane Roar no ha cambiado. De momento.
Una consulta de cesión a Auckland City: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
El banquillo29/08/2033
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Scott Kelly
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase. En Brisbane Roar lo quieren de vuelta de una pieza y saben que nadie va a consultarles.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Marco Fenton deja Brisbane Roar por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Thomas Kelly entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Michael Ryan
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Auckland City conserva a su hombre, y Brisbane Roar vuelve a una lista con un nombre tachado.
Brisbane Roar ha hecho la llamada a Auckland City. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Liam Coyne está en ella.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Canteranos: 72, salidos de un departamento valorado hoy en 9 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Brisbane Roar se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Brisbane Roar pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Asante Kotoko conserva a su hombre, y Brisbane Roar vuelve a una lista con un nombre tachado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Brisbane Roar saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hosine Bility se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dimitris Valkanis será jugador de otro club este fin de semana, y en Brisbane Roar las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Brisbane Roar, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Asante Kotoko conserva a su hombre, y Brisbane Roar vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Brisbane Roar cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una consulta de cesión a San Diego Football Club: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
Directiva7 caras nuevas en la cantera de Brisbane Roar
Hosine Bility se lesiona los ligamentos de la rodilla: 32 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 32 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Directiva27/06/2033
El silencio de arriba empieza a sonar en Brisbane Roar
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Hosine Bility se lesiona los ligamentos de la rodilla: 39 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 39 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Western Sydney Wanderers conserva a su hombre, y Brisbane Roar vuelve a una lista con un nombre tachado.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Aaron Collins lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Tyler Carter lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Mason Lewis lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. David McKay ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Liam Coyne está en ella.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Brisbane Roar tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
En breve
El banquilloMichael Ryan pide hablar con el técnico
DirectivaLa cantera de Brisbane Roar sigue produciendo
PlantillaDudas sobre Scott Kelly en los entrenamientos
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Brisbane Roar nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Brisbane Roar no han contestado, que también es una forma de contestar.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Brisbane Roar, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
MercadoLa historia de Michael Ruhs se niega a morir