«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Thabo Mokwena y Kakamega Homeboyz acuerdan 2 años más.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Henry Kwaku Boateng estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Josephat Lopaga está en ella.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Kakamega Homeboyz le dijo a Ibrahim Olunga que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Peter Thiong'o. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Kakamega Homeboyz la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Dos goles y un 8.38 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Damien Loppy lo produjo, y el 8.28 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Kakamega Homeboyz, y no se va a retirar.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 13; bajas, 16; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Gor Mahia lo dice, y a nadie en Kakamega Homeboyz le divierte adivinarlo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Kakamega Homeboyz, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Kariobangi Sharks esperando con una camiseta. En Kakamega Homeboyz nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Plantilla14/08/2034
Damien Loppy está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.40 en la temporada con 17 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Glenn McCourt. 2‑0 ante KCB, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores14/08/2034
Glenn McCourt jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.36. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Francis Chege y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo14/08/2034
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Cristian Gómez fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
En breve
El banquilloEjike Uzoechi llama a la puerta del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Kakamega Homeboyz, y no se va a retirar.
Lahcene Bouziane y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Cristian Gómez tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Kakamega Homeboyz, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Sammy Imbuye tiene 35 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
En breve
PlantillaPatrick Ouma es el mejor joven del fin de semana
Notas de los jugadoresPeter Thiong'o los va pasando de uno en uno
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Kakamega Homeboyz, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kakamega Homeboyz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gor Mahia conserva a su hombre, y Kakamega Homeboyz vuelve a una lista con un nombre tachado.
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Calificado con 7.57. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Cristian Gómez tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Josephat Lopaga lo produjo, y el 8.86 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Kakamega Homeboyz nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kakamega Homeboyz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Kakamega Homeboyz ya hablan de él en pasado.
Notas de los jugadores10/04/2034
Damien Loppy, 36 años, hace retroceder el reloj: 8.32
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.32 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Lalaina Rafanomezantsoa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
En breve
Notas de los jugadoresJoshua Nyatini los va pasando de uno en uno
Lalaina Rafanomezantsoa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Kakamega Homeboyz, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Gor Mahia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kevin Nyakeya estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Kakamega Homeboyz saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Stephen Badu será jugador de otro club este fin de semana, y en Kakamega Homeboyz las despedidas han empezado en voz baja.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Calificado con 7.50. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo13/03/2034
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Cristian Gómez eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Henry Kwaku Boateng lo produjo, y el 8.19 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Kakamega Homeboyz lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Lalaina Rafanomezantsoa y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Brian Olang'o, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 2‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
3 goles en un partido. El primero lo definió bien, el segundo con hambre, y para el tercero la grada solo esperaba a que le llegara el balón.
Notas de los jugadores20/02/2034
La edad todavía no ha alcanzado a Damien Loppy: 8.36
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.36 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kakamega Homeboyz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Kevin Mukangula y Kakamega Homeboyz acuerdan 3 años más.
El banquillo20/02/2034
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Cristian Gómez, sobre una victoria por 4‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Posta Rangers con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Kakamega Homeboyz pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Stephen Badu será jugador de otro club este fin de semana, y en Kakamega Homeboyz las despedidas han empezado en voz baja.
Lahcene Bouziane y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 34 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lalaina Rafanomezantsoa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Peter Thiong'o firme algo — un contrato en Kakamega Homeboyz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Kakamega Homeboyz hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kakamega Homeboyz cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 63 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lalaina Rafanomezantsoa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Peter Thiong'o firme algo — un contrato en Kakamega Homeboyz o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Puesto 3, 78 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Lalaina Rafanomezantsoa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thabo Mokwena estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Josephat Lopaga. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Canteranos: 81, salidos de un departamento valorado hoy en 7 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Visita un equipo del puesto 6. El resultado no le hará la temporada a nadie y podría desbaratar en silencio la forma de una, y por eso el entrenador lleva viendo vídeo desde el domingo.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Thabo Mokwena
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Damien Loppy lo produjo, y el 8.47 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Plantilla08/08/2033
Las defensas ya doblan la marca sobre Damien Loppy
18 goles y una media de 7.53 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Regates completados: 28. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Traspaso acordado, contrato acordado, y una resonancia que dijo otra cosa. Él vuelve a Gor Mahia; Kakamega Homeboyz vuelve al mercado; y los dos insistirán en que aquí no hay historia.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Boniface Andayi será jugador de otro club este fin de semana, y en Kakamega Homeboyz las despedidas han empezado en voz baja.
Las normas lo permiten y escuece igual. Boniface Andayi ha acordado condiciones con el KCB para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.