«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barquisimeto pueden fingir no haber oído.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Edixon Mena y Barquisimeto acuerdan 1 años más.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
A Jesús Duarte le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
En breve
PlantillaUn sitio en el once del mes para Daniel Rincon
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barquisimeto pueden fingir no haber oído.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Salomon Osorio es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Salomon Otero lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Fernando Arango lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva21/01/2030
Barquisimeto dice no al dinero para la ciudad deportiva
El plan subió a los despachos y volvió a bajar. Nada de eso será titular en ningún otro sitio, y todos los que trabajan en la ciudad deportiva lo recordarán durante años.
Lo que viene21/01/2030
Barquisimeto se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Mineros de Guayana llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
En breve
El banquilloDaniel Rincon llama a la puerta del técnico
60 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Barquisimeto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barquisimeto pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Luis Martell. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Barquisimeto puede pedir y sube el sueldo que Jerónimo Álvarez puede exigir.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Joel Cáceres entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Alejandro Viloria ha apuntado la fecha.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Barquisimeto se está agotando.
Plantilla17/09/2029
Daniel Rincon se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Barquisimeto nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una media de 7.10 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Barquisimeto tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Gilmar Martínez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Salomon Casseres, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloLuis Martell llama a la puerta del técnico
Daniel Rincon se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 23 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Vicente Vergara será jugador de otro club este fin de semana, y en Barquisimeto las despedidas han empezado en voz baja.
Gilmar Martínez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva10/09/2029
En Barquisimeto el 136% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Hernández estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $15.3M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joel Cáceres, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloAlexis Soto llama a la puerta del técnico
33 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Barquisimeto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Barquisimeto todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barquisimeto, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Barquisimeto no lo retendrá fingiendo lo contrario.
El banquillo03/09/2029
La salida del técnico deja a Alexis Soto a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Alexis Soto está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
41 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Barquisimeto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Barquisimeto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Barquisimeto es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Luis Martell. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Dos goles y un 9.43 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Daniel Rincon lo produjo, y el 9.10 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Yimbert Berroterán lo produjo, y el 8.45 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.28 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barquisimeto pueden fingir no haber oído.
Derlis Caballero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Barquisimeto y de Academia Puerto Cabello B por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Barquisimeto todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Barquisimeto pueden fingir no haber oído.
7.80, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un nombre más en la lista: Anzoátegui ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Frank Ramos. La respuesta de Barquisimeto no ha cambiado. De momento.
Directiva04/06/2029
$133.1K del dueño mantienen a flote a Barquisimeto
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Barquisimeto no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gilmar Martínez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla28/05/2029
Palabras en el entrenamiento del Barquisimeto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luis Martell está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Barquisimeto es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Timothy Thompson tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
El banquilloFrank Ramos se lleva el toque del técnico
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Barquisimeto todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Barquisimeto, y no se va a retirar.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Yimbert Berroterán no lo necesitó: 7.96, y parecía el más cómodo del campo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luis Martell estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Barquisimeto intentarán no darle demasiada importancia.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Directiva07/05/2029
En Barquisimeto el 117% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Puesto 14 y 10 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Barquisimeto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luis Martell estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Martell, y el técnico lo permitió.
Notas de los jugadores16/04/2029
Daniel Rincon hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.43
10 acciones combinadas y 7.43. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Timothy Thompson tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.