24 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Panargiakos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Panargiakos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. PAS Giannina conserva a su hombre, y Panargiakos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla28/07/2036
Palabras en el entrenamiento del Panargiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Chrysanthos Gezos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kacper Boratyński, y el técnico lo permitió.
A AEL Larisa le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Panargiakos tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Siyabonga Manyama se lesiona los ligamentos de la rodilla: 38 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 38 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Siddick Aboubakar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/07/2036
Palabras en el entrenamiento del Panargiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Chrysanthos Gezos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Panargiakos, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Directiva14/07/2036
Los sueldos se tragan el 90% de los ingresos de Panargiakos
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Panargiakos ha hecho la llamada a Panathinaikos. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
El banquillo14/07/2036
Siddick Aboubakar se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Panargiakos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
76 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Panargiakos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Panargiakos, y no se va a retirar.
Siddick Aboubakar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Panargiakos preguntó y PAOK dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Vasileios Vlachodimos es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Nikos Papadopoulos ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Álvaro Herrera estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Kalamata: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Bernardo Lopes está en marcha
El banquilloJoshua Wilson se lleva el toque del técnico
90 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Panargiakos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Thomas Adam y Panargiakos acuerdan 4 años más.
Siddick Aboubakar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Panargiakos nadie finge estar haciéndolo.
Directiva16/06/2036
Los sueldos se llevan el 97% de lo que ingresa Panargiakos
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
A AEL Larisa le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Tiene 19 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
El banquillo16/06/2036
Siddick Aboubakar se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Panargiakos lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
61 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Panargiakos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Siddick Aboubakar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/04/2036
Palabras en el entrenamiento del Panargiakos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Chrysanthos Gezos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Panargiakos puede pedir y sube el sueldo que Elias Aleksandersen puede exigir.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloPablo Herrera llama a la puerta del técnico
117 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Panargiakos pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Siddick Aboubakar y Panargiakos acuerdan 3 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Panargiakos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Panargiakos, otra semana sin la firma de Vangelis Koutoukas.
En breve
El banquilloLa salida del técnico deja a Yassine Badaoui a la intemperie
La afición se organiza contra la directiva de Panargiakos
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Panargiakos se está agotando.
Siddick Aboubakar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pablo Herrera tiene 18 años, y Panargiakos lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
En breve
El banquilloInterim Coach: «Tenemos que ser mejores»