Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Botafogo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Kauã estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Botafogo lo saben.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Arthur Dias entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo14/03/2033
Cadu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Botafogo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Botafogo. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Botafogo no tiene una buena respuesta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Botafogo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Kauã estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo14/02/2033
Cadu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Botafogo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Botafogo, otra semana sin la firma de Seniko Doua.
Samuel Xavier ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Botafogo puede pedir y sube el sueldo que Seniko Doua puede exigir.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Maranhão todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 34 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Gui Negão se lesiona los ligamentos de la rodilla: 86 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 86 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Botafogo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ilja Kirsh estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo11/10/2032
Kevin se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Botafogo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.