Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grasshopper hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grasshopper, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Grasshopper lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
En breve
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Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grasshopper hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grasshopper no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Nico Comert está viviendo esa versión en el Grasshopper, y suele notarse en el primer mes.
Abu Kamara estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Lindrit Kamberi ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Grasshopper se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grasshopper hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Grasshopper estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
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Las palabras que un fisio dice despacio. 63 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grasshopper hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grasshopper cosas que tardan más de una semana en retirarse.
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Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grasshopper hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Valentino Pereyra se lesiona los ligamentos de la rodilla: 77 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 77 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grasshopper hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.