$190.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Newell's Old Boys pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
El acuerdo con Belgrano está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla11/12/2034
Con 20 años, Pablo Bruno ya es lo mejor de esta casa
Una media de 7.11 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. All Boys tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En All Boys saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloBruno Moretti llama a la puerta del técnico
«La firma más fácil de mi carrera.» Miguel Ángel Godoy y All Boys acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo11/09/2034
Alejo Tabares se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el All Boys lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Marco Iacobellis. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Méndez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
76 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Puesto 3, 40 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En All Boys nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
El banquillo04/09/2034
Marco Iacobellis se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el All Boys lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ahmed Al-Rashidi firme algo — un contrato en All Boys o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En All Boys preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en All Boys, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Bruno Ibáñez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Mingachevir han dejado clara su intención y All Boys tienen una conversación que nunca quisieron. Un entrenador por el que preguntan es un entrenador cuyo próximo contrato sale más caro.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el All Boys trata con un hombre que quiere otro país.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alejo Tabares está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Marco Iacobellis. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el All Boys tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
76 canteranos de una academia valorada ahora en 4 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
En breve
DirectivaLa directiva de All Boys respalda al entrenador
El All Boys no quería esta conversación y la está teniendo igualmente. Un entrenador al que quieren fuera es un entrenador cuya próxima renovación acaba de encarecerse.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Facundo Méndez será jugador de otro club este fin de semana, y en All Boys las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» All Boys no han contestado, que también es una forma de contestar.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para All Boys es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Álvarez, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En All Boys saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.