Georgios Stafylidis se lesiona los ligamentos de la rodilla: 129 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 129 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de AEL Larisa, y no se va a retirar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de AEL Larisa, y no se va a retirar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Hugo Guerrero lo produjo, y el 8.40 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 20 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
7.77, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Plantilla02/02/2043
Hugo Guerrero está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.29 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el AEL Larisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
9 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del AEL Larisa y de PAOK por igual; los demás se lo pasaron en grande.
16 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El AEL Larisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» AEL Larisa no han contestado, que también es una forma de contestar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 27 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
6 goles en un partido, Hugo Guerrero en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al AEL Larisa ni a Panetolikos.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Timothy Chadli
Hossein Kazeminia se lesiona los ligamentos de la rodilla: 26 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 26 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 34 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Una media de 7.25 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el AEL Larisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hossein Kazeminia se lesiona los ligamentos de la rodilla: 33 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 33 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La desventaja de 2 goles fue real y la remontada también. Sotirios Georgiadis estuvo en el centro, Kifisia en el final, y todo el que se marchó antes oirá hablar de esta tarde durante años.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 41 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el AEL Larisa lo saben.
Ioannis Siovas tiene 20 años, y AEL Larisa lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
41 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El AEL Larisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Partido03/01/2043
Ventaja de 2 goles desperdiciada por el AEL Larisa
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. Aris Thessaloniki siguió viniendo porque nada lo frenó, y al AEL Larisa le preguntarán por la última media hora toda la semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el AEL Larisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de AEL Larisa, y no se va a retirar.
Un toque que no quería, un bote imposible de leer y su nombre en la columna equivocada. Después de esto no hay consuelo, y en el AEL Larisa no lo intentarán esta noche.
48 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El AEL Larisa pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 59 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hossein Kazeminia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el AEL Larisa lo saben.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el AEL Larisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el AEL Larisa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles en un partido, Sotirios Georgiadis en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al AEL Larisa ni a Olympiacos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Hossein Kazeminia, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Patrik Tankovic
Notas de los jugadoresTimothy Chadli siempre tuvo el pase
0‑1 ante Zaglebie. El fútbol continental no perdona lo que una liga doméstica deja pasar, y esta fue una noche dedicada a averiguar cuáles de esas cosas sigue arrastrando el club.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el AEL Larisa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ahmed Kossonou estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 86 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.