0‑8 para San Martín de Burzaco, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
9 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Partido18/09/2032
Nadie fue capaz de dejar de marcar
8 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Quilmes y de San Martín de Burzaco por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benicio Di María estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ya van 34 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Plantilla13/09/2032
Martín Vallejos se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Derrota por 1‑3, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla13/09/2032
Palabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benicio Di María está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La racha llega a 33 y las preguntas alrededor de Quilmes ya no son amables.
Plantilla30/08/2032
Martín Vallejos se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
0‑5 para UAI Urquiza, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 7 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 26 y 8 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Todo debut es una de dos historias y este fue la otra. 4.88, y el único consuelo disponible es que ninguna carrera se ha decidido nunca por noventa minutos con una camiseta recién entregada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Agustín Bolívar y Quilmes acuerdan 2 años más.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Quilmes y Flandria, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Una lesión de rodilla de las peores para Brian Micceli
65 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Derrota por 0‑7 ante San Martín de Burzaco, y superado en todo lo que importa. La autopsia empieza el lunes por la mañana en el campo de entrenamiento.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Quilmes sabe decir en qué semana.
Partido01/05/2032
Nadie fue capaz de dejar de marcar
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Quilmes y de San Martín de Burzaco por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Una lesión de rodilla de las peores para Brian Micceli
93 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Felipe Bruno tras el 1‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Quilmes sobre quién trabaja
Brian Micceli se lesiona los ligamentos de la rodilla: 100 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 100 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Esto no es rotación. Benicio Ríos lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Quilmes ya nadie finge lo contrario.
El banquillo29/03/2032
David Ledesma se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Quilmes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
A Facundo Miranda le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Quilmes puede pedir y sube el sueldo que David Ledesma puede exigir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Quilmes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una lesión de rodilla de las peores para Brian Micceli
121 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Quedaban 89 minutos y Talleres tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Quilmes no se detuvo a dar explicaciones.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Quilmes y Flandria, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Quilmes se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Facundo Miranda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Pablo Negro Villarreal está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
El banquillo01/09/2031
La salida del técnico deja a Brian Micceli a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Brian Micceli está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bruno Sánchez, y el técnico lo permitió.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Quilmes querrían reconocer. Se le nota los sábados.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Quilmes nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Puesto 14 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
Objetivos de mercado14/07/2031
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Martín Reinoso
Quilmes y Godoy Cruz han fijado $570.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Quilmes preguntó y Unión de Santa Fe dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los dos clubes en el barro, un partido entre ellos, y un estadio que estará más ruidoso y más asustado que en cualquier otro momento de la temporada. Quilmes sabe lo que hay en juego, y también lo sabe todo el fondo visitante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Iban 22 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.03 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gael Alonso, y el técnico lo permitió.
Facundo Miranda y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo26/05/2031
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Felipe Bruno fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Ya van 20 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Quilmes pueden fingir no haber oído.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joaquín Canadell, y el técnico lo permitió.
2 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Facundo Miranda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que David Ledesma está en ella.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Quilmes, y no se va a retirar.
Quilmes preguntó y Central Córdoba SdE dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Esto no es rotación. Benicio Ríos lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Quilmes ya nadie finge lo contrario.
Plantilla20/01/2031
Cristian Rey choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Quilmes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Quilmes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.