«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que KCB pueden fingir no haber oído.
Bacari Djamanca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nashon Wekesa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A Gor Mahia le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nashon Wekesa. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloKermit Dala llama a la puerta del técnico
El banquilloHarrison Owusu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloKenneth Mulee conserva el voto de su entrenador
El acuerdo con Gor Mahia está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Nashon Wekesa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
KCB ha hecho la llamada a AFC Leopards. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Gor Mahia le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El KCB le dijo a Kenneth Mulee que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Timothy Imala está en ella.
Bacari Djamanca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nashon Wekesa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nashon Wekesa. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloKenneth Mulee pide hablar con el técnico