Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Máximo Tabuchi firme algo — un contrato en Morón o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Puesto 5 con 61 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
En breve
El banquilloDiego Ramos pide hablar con el técnico
El banquilloEl técnico sale a defender a Iván Vaquero
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 15 acciones combinadas y un 6.95, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Iván Vaquero. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Puesto 5, 61 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
Emanuel Iñíguez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 43 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 43 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Enzo Iglesias sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Ocasiones creadas: 10. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Morón tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
Emanuel Iñíguez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 80 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 80 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Iván Vaquero marcó, fue calificado con 7.88 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Iván Vaquero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Marcó Iván Vaquero, y poco más salió bien: 1‑2 para Temperley, y un camino muy callado hacia el vestuario.
El banquillo16/08/2032
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Enzo Iglesias ante una sala que ya las había oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Ramos, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Emanuel Iñíguez firme algo — un contrato en Morón o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
96 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morón pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
El balón del partido es para Franco Toloza, cuyos 3 goles convirtieron una tarde difícil en un paseo.
Notas de los jugadores02/08/2032
La edad todavía no ha alcanzado a Franco Toloza: 9.55
A los 38 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 9.55 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Iván Vaquero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$200.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Rosario Central pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Morón, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Morón cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Morón ha acudido a Estudiantes con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La oferta llegó a Tigre esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
En el Morón todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 38 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Morón ha hecho la parte difícil con Independiente, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Iván Vaquero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En el Morón todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Central Córdoba SdE conserva a su hombre, y Morón vuelve a una lista con un nombre tachado.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
30 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 102% de los ingresos de Morón
Las palabras que un fisio dice despacio. 14 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.21 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Morón cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo17/05/2032
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Enzo Iglesias, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Emanuel Iñíguez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
75 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Morón pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Morón cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Axel López. 2‑0 ante Gimnasia y Tiro, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores22/03/2032
Noventa minutos de Iván Vaquero en su mejor versión
Calificado con 8.25. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Morón.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Enzo Iglesias podía permitirse ser generoso.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Emanuel Iñíguez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Morón. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
92 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Morón pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Colegiales queda fuera y Morón avanza, con el 2‑0 como última palabra. El cuadro se abre un poco, y todo el mundo se permite mirarlo.
Notas de los jugadores08/03/2032
Iván Giménez, 15 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.18
Un 8.18 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 15. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Iván Vaquero marcó, fue calificado con 7.98 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Iván Vaquero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En el Morón todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Morón marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Morón lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 19 años que siente suyo. Juan Ortiz la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Calificado con 7.97. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Enzo Iglesias sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Iván Vaquero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Andrew Villanueva estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Franco Romano ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Miguel Russo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Daniel Lucero lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Iván Giménez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Renato Vidal, y el técnico lo permitió.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Morón tendrá que responder con minutos o con un traspaso.