2 arriba y con todo controlado, y terminó con Guadalajara como el equipo más feliz. No hay versión de esta tarde que el Osasuna Promesas disfrute revisando.
Dos goles y un 8.71 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Sergio Mestre será jugador de otro club este fin de semana, y en Osasuna Promesas las despedidas han empezado en voz baja.
Sergio Mestre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla07/04/2036
Héctor Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergio Mestre, y el técnico lo permitió.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jack Bray será jugador de otro club este fin de semana, y en Osasuna Promesas las despedidas han empezado en voz baja.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Osasuna Promesas es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Sergio Mestre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 20. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla24/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Osasuna Promesas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Díaz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ignacio Sosa, y el técnico lo permitió.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En breve
El banquilloHugo Díaz llama a la puerta del técnico
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Asier Larrión choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.48 en la ficha, y la afición del Osasuna Promesas se fue a casa repitiendo un nombre.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
Notas de los jugadoresMarek Tomaštík los va pasando de uno en uno
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Osasuna Promesas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Sergio Mestre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla10/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Osasuna Promesas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Asier Larrión está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Minuto 87, contra Unionistas, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Calificado con 7.82. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Asier Larrión estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Notas de los jugadores18/02/2036
Las ocasiones llegaron y se fueron para Ignacio Sosa
5 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Osasuna Promesas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaSergio Mestre ya sabe lo que gana el de al lado
Notas de los jugadoresIzei Hernández los encaró todo el partido
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Osasuna Promesas pueden fingir no haber oído.
13 acciones combinadas y 6.91. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Plantilla04/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Osasuna Promesas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Díaz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Puesto 3, 35 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.85 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Ronaldo Barrett marcó, fue calificado con 7.68 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Participación en 2 goles, de un futbolista que se pasó los noventa minutos haciendo lo que un entrenador quiere de verdad: estar donde el balón iba a acabar. 7.90 junto a su nombre.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Osasuna Promesas no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
Barakaldo querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Osasuna Promesas fue despiadado como lo son los equipos buenos.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Osasuna Promesas lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.28 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Osasuna Promesas sobre quién trabaja
Notas de los jugadoresUno de esos días de Bram Wesseling
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Sergio Mestre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jonathan Dubasin. 2‑1 ante Guadalajara, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergio Mestre, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Asier Larrión estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Jonathan Dubasin está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
En breve
El banquilloIgnacio Sosa llama a la puerta del técnico
Notas de los jugadoresLas ocasiones llegaron y se fueron para Nil Gallardo
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Osasuna Promesas, y no se va a retirar.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jonathan Dubasin firme algo — un contrato en Osasuna Promesas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
3 goles en una tarde y todos del mismo hombre. Los demás jugadores también estuvieron presentes, confirma un testigo.
Notas de los jugadores12/11/2035
Ignacio Sosa, 19 años, juega como si llevara aquí una vida: 9.11
Un 9.11 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.20 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
8 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Arenteiro fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Plantilla12/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Osasuna Promesas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Asier Larrión está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Hugo Díaz
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Partido03/11/2035
El Osasuna Promesas convierte su casa en un mal sitio para visitar
11 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Sergio Mestre y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Plantilla05/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Osasuna Promesas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Asier Larrión está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Osasuna Promesas, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 7.49, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergio Mestre entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En breve
Notas de los jugadoresIzei Hernández los encaró todo el partido
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Osasuna Promesas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla15/10/2035
Asier Larrión choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Osasuna Promesas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Jonathan Dubasin tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Osasuna Promesas no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Nil Gallardo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ignacio Sosa, y el técnico lo permitió.
Plantilla01/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Osasuna Promesas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Asier Larrión está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Osasuna Promesas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Osasuna Promesas pueden fingir no haber oído.
Sergio Mestre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Izei Hernández la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
8 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Asier Larrión estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Hay exactamente uno de estos por carrera y normalmente no sale así. 1 en el marcador, 7.15 junto al nombre y una grada que no lo había visto nunca coreándolo al final.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.20 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Osasuna Promesas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Sergio Mestre estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Ourense CF fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Ignacio Sosa acaba de subir en él.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Osasuna Promesas, y no se va a retirar.
Ingmar Mulder y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ambas partes esperan hablar en los próximos días. Osasuna Promesas pondrá un precio, y todo lo que venga después será aritmética.
Plantilla25/06/2035
Palabras en el entrenamiento del Osasuna Promesas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Díaz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Osasuna Promesas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Spyros Abartzidis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Osasuna Promesas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Osasuna Promesas no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Osasuna Promesas sabe decir en qué semana.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Osasuna Promesas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Osasuna Promesas pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Pedro Ortega entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Pedro Ortega
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 92. Cultural Leonesa tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Osasuna Promesas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Tiene 18 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.