Una lesión de rodilla de las peores para Tobías Berón
97 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Colombe du Dja et Lobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Colombe du Dja et Lobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Colombe du Dja et Lobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Colombe du Dja et Lobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Colombe du Dja et Lobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Colombe du Dja et Lobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Arthur Yene está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Colombe du Dja et Lobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hamidou Hamza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/01/2041
Arthur Yene choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.