Primero, con 48 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Bolívar hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Directiva21/07/2036
Bolívar cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Bolívar ha hecho la parte difícil con Anzoátegui, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Yhonnier Lozada y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 7.10, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Notas de los jugadoresJorge Duarte los va pasando de uno en uno
Notas de los jugadoresDarwin Rincon pudo haber hecho tres
1‑4 para Portuguesa, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bolívar pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Monagas está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla14/07/2036
Superar a Carlos Hernández es ya el trabajo más difícil de la categoría
11 porterías a cero y subiendo. Antes los delanteros venían aquí confiados; ahora disparan antes de tiempo, desviado, y buscan a quién echarle la culpa.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Juan Camilo Largacha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Carlos Hernández.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Bolívar
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los directivos han dejado de mostrar afecto público al entrenador. En el fútbol eso suele ser el paso previo al comunicado breve.
Notas de los jugadores07/07/2036
Darwin Rincon, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.88
Un 7.88 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bolívar, y no se va a retirar.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Plantilla07/07/2036
Darwin Rincon es el mejor joven del mes en la categoría
Con 21 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Bolívar se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Leonardo Galeano y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
El banquilloNo hay sitio para Erwin González en la cita grande
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Interim Coach vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
Directiva22/01/2035
El Bolívar no tiene a nadie que dirija los entrenamientos
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Interim Coach la recitó a la perfección.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bolívar no han contestado, que también es una forma de contestar.
Leonardo Galeano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva22/01/2035
8 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Bolívar
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Plantilla22/01/2035
Juan Briceño choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Daniel Arango lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.