Tom Phillips

Lateral derecho - Central Coast Mariners
24 Oct 2035
Miércoles
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Marcado para Tom Phillips

445 Edición

El Diario de Central Coast Mariners

05/02/2035
De nuestro corresponsal de fútbol Estable

Mercado

Central Coast Mariners rechaza a Brisbane Roar por Haine Eames

La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.

El banquillo

Tom Phillips dice que Central Coast Mariners no cumplió su palabra

«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.

Directiva

Central Coast Mariners cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida

Altas, 0; bajas, 3; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.

Objetivos de mercado

Levi Ball rechaza a Central Coast Mariners

Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Melbourne Victory lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.

Plantilla

Hosine Bility se queda

«La firma más fácil de mi carrera.» Hosine Bility y Central Coast Mariners acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.

Plantilla

Un enfrentamiento en Central Coast Mariners

Haine Eames y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.

Partido

Central Coast Mariners se queda corto ante Auckland FC

Auckland FC se llevó los puntos tras un 1‑2 que costará explicar en la grada.

Objetivos de mercado

Caleb Redhead se queda en Sydney FC cuando se agota el tiempo

Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Central Coast Mariners volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Sydney FC ya no venda.

El banquillo

Alex Robinson se lleva el toque del técnico

«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.

En breve