22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Atlanta pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nota de 7.81 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Atlanta, el mejor del campo era suyo.
Plantilla10/04/2051
José Vega se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlanta lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Alejandro Blanco no lo necesitó: 7.74, y parecía el más cómodo del campo.
24 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.13, y ni una objeción en todo el estadio.
Plantilla27/09/2049
Palabras en el entrenamiento del Atlanta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gabriel Pereyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Roberto Ponce lo produjo, y el 8.03 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlanta no han contestado, que también es una forma de contestar.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.