No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Wellington Phoenix cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alex Rufer firme algo — un contrato en Wellington Phoenix o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Wellington Phoenix cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alex Rufer firme algo — un contrato en Wellington Phoenix o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Wellington Phoenix pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
En breve
PlantillaEl técnico planta su bandera en Tim Payne
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Wellington Phoenix, y no se va a retirar.
Sarpreet Singh estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Tiene 19 años y nadie en Wellington Phoenix lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Un parón con la selección, y una camiseta de Wellington Phoenix que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
Un parón con la selección, y una camiseta de Wellington Phoenix que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Wellington Phoenix cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Wellington Phoenix saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Michael Agbekpornu firma, y la columna del traspaso se queda vacía. Estas operaciones parecen pequeñas en julio y listas en marzo, o no se vuelven a mencionar.
La oferta de Macarthur FC por Lukas Kelly-Heald se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Wellington Phoenix cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sarpreet Singh, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alex Rufer firme algo — un contrato en Wellington Phoenix o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.