«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Olimpia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olimpia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Juan Ángel Vera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Olimpia desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Nacional sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Iván Leguizamón está en ella.
Cedidos15/11/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Imanol Enríquez
8 goles en 27 partidos en Danubio: números que viajan a casa más rápido que él. En Olimpia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Daniel Herrera ha apuntado la fecha.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Faustino Barone no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Olimpia pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Olimpia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Olimpia puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alejandro Maciel, y el técnico lo permitió.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Olimpia lo saben.
En breve
Notas de los jugadoresUn instante arruina a Alan Morinigo
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Al Shabab tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
La oferta de Omonoia por Tiago Caballero se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Gustavo Vargas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla18/01/2027
Franco Alfonso choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Olimpia. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tiago Caballero entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sebastián Lentinelly firme algo — un contrato en Olimpia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
PlantillaLos informes de entrenamiento de Lucas Verza no son buenos
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Sportivo Carapegua tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Olimpia ofreció $1.6M; Guarani dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Lisandro Piñero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Lucas Ramírez tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Quedan 48 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Richard Sánchez está en ella.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Pastoreo esperando con una camiseta. En Olimpia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Olimpia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Alex Franco no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Mateo Gamarra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla28/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Olimpia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Franco Alfonso está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie en el Olimpia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Esteban Matus de ejemplo
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Gabriel Ávalos
PlantillaRichard Sánchez entrena como quien tiene algo que demostrar
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Derlis Gonzalez está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Braian Romero entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tim Payne, y el técnico lo permitió.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Olimpia. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Lucas Verza firme algo — un contrato en Olimpia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Plantilla16/11/2026
Tim Payne entrena como quien tiene algo que demostrar
Nadie le ha prometido nada y él no ha pedido nada. El cuerpo técnico se ha dado cuenta, que a estas alturas de temporada es lo único que cuenta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Olimpia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olimpia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Juan Fernando Alfaro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Fernando Cardozo está en ella.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olimpia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Olimpia puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Erik López ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Juan Romero está en ella.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Braian Romero ha apuntado la fecha.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tiago Caballero firme algo — un contrato en Olimpia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Las normas lo permiten y escuece igual. Ricardo Benítez ha acordado condiciones con el Guarani de Fram para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Olimpia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Franco Alfonso y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla17/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Olimpia sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Iván Leguizamón está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Olimpia esa pregunta es más difícil de responder.