«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pumas UNAM lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pumas UNAM cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pumas UNAM lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pablo Bennevendo, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresJonathan Pérez los encaró todo el partido
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pumas UNAM no han contestado, que también es una forma de contestar.
Nathan Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pablo Bennevendo, y el técnico lo permitió.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Pumas UNAM lo saben.
«Veo todos los partidos de Pumas UNAM desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Orlando City sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Guadalajara defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
En breve
MercadoLa historia de Rubén Duarte se niega a morir
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. José Juan Macías será jugador de otro club este fin de semana, y en Pumas UNAM las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pumas UNAM cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pumas UNAM lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pumas UNAM cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nathan Silva. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pumas UNAM no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pumas UNAM cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Rubén Duarte. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Pumas UNAM nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pumas UNAM cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Nathan Silva. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Monterrey? El debate seguirá vivo el jueves.
Nathan Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Pumas UNAM trata con un hombre que quiere otro país.
Nathan Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Elkan Baggott, y el técnico lo permitió.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
George Hirst estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Darnell Furlong, y el técnico lo permitió.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Reece James ya tiene su respuesta de Ipswich Town; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ipswich Town, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que George Hirst firme algo — un contrato en Ipswich Town o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Ipswich Town esa pregunta es más difícil de responder.
La oferta de Corinthians por George Hirst se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Azor Matusiwa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El nombre de Elkan Baggott ha aparecido en conversaciones de las que Ipswich Town no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Ipswich Town esa pregunta es más difícil de responder.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sindre Walle Egeli firme algo — un contrato en Ipswich Town o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Ipswich Town nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
En breve
PlantillaAlex Palmer llama a la puerta del técnico