17 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Persik pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Imanol García estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
25 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Persik pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Rendy Sanjaya será jugador de otro club este fin de semana, y en Persik las despedidas han empezado en voz baja.
Imanol García y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Persik sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Reno Piscopo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Persik cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 157% de lo que ingresa Persik
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Jon Toral sale de esa comparación dentro del equipo, y el Persik se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rizqi Abhirama, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jon Toral firme algo — un contrato en Persik o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que José Enrique está en ella.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Persik nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Reno Piscopo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Fransiskus Alesandro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Persik lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Persik lo saben.
Yoga Adiatama estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Gavin Kwan Adsit: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Persik necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Imanol García firme algo — un contrato en Persik o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Mochammad Supriadi ha apuntado la fecha.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Persik la diferencia se ve desde la última fila.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Jon Toral
PlantillaReno Piscopo entra en el once de la categoría: 6.73
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Rendy Sanjaya será jugador de otro club este fin de semana, y en Persik las despedidas han empezado en voz baja.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Fachri Santoso tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mochammad Supriadi, y el técnico lo permitió.