«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Hapoel Raanana pueden fingir no haber oído.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
3 goles y una media de 7.25 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Roy Stolero entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
PlantillaA Paz Blander no le gusta su puesto de trabajo
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Hapoel Raanana, otra semana sin la firma de Wandile Duba.