Lecce avanza y Catania se vuelve a casa, con el 0‑4 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Fueron 7 paradas, y al menos tres que no tenían por qué serlo. Los diez jugadores de campo le deben una ronda, y lo saben.
La grada08/11/2027
El Lecce desmonta al Catania y la ciudad pide explicaciones
Terminó 0-4. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
Plantilla08/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Catania sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Insigne está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
9 acciones combinadas y 6.91. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
El técnico los retuvo y dijo lo que había que decir. Se espera respuesta el sábado, y si no llega las preguntas suben de planta.
Directiva08/11/2027
Los sueldos se tragan el 98% de los ingresos de Catania
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Catania, y no se va a retirar.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.92 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Francesco Di Tacchio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo01/11/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑3, pronunciadas por Domenico Russo ante una sala que ya las había oído.
A Andrea Dini le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Catania pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Catania hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. Casertana siguió viniendo porque nada lo frenó, y al Catania le preguntarán por la última media hora toda la semana.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.80 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Insigne estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Catania cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 109 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Salernitana esperando con una camiseta. En Catania nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Catania, y no se va a retirar.
Sambenedettese quería más de $19.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Fabio Ponsi y Catania acuerdan 4 años más.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
28 encuentros, 9 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Catania ya no es si juega, sino a quién desplaza.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Udinese conserva a su hombre, y Catania vuelve a una lista con un nombre tachado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 116 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Catania, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Catania nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Catania ha acudido a Sambenedettese con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Catania es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Fabrizio Caligara estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Cedidos28/06/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Filippo D'Andrea
12 goles en 29 partidos en Pineto: números que viajan a casa más rápido que él. En Catania alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Andrea Corbari, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Livorno, y no se va a retirar.
Livorno preguntó y Genoa dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Salvatore Monaco, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Diego Peralta ha apuntado la fecha.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Livorno tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Livorno, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Riccardo Cargnelutti será jugador de otro club este fin de semana, y en Catania las despedidas han empezado en voz baja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Andrea Corbari, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Daniele Donnarumma entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo31/05/2027
Salvatore Aloi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Catania lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Catania. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Catania tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Catania hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo24/05/2027
Alessandro Quaini se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Catania lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Andrea Corbari entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Livorno nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Livorno, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Leon Baldi ha apuntado la fecha.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Leon Baldi y Livorno acuerdan 4 años más.
Matteo Bachini estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva10/05/2027
Los sueldos se tragan el 91% de los ingresos de Livorno
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Livorno, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Catania estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Riccardo Cargnelutti será jugador de otro club este fin de semana, y en Catania las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Manuel Martic estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Tommaso Di Marco sale de esa comparación dentro del equipo, y el Catania se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
9 goles en 28 partidos en Livorno: números que viajan a casa más rápido que él. En Catania alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La edad todavía no ha alcanzado a Massimo Coda: 8.21
A los 38 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.21 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Catania nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Catania cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla05/04/2027
Massimo Coda está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.23 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Plantilla05/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Catania sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Fabrizio Caligara está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Massimo Coda. 1‑0 ante Altamura, y la ovación final fue sobre todo suya.
Cedidos05/04/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Filippo D'Andrea
12 goles en 28 partidos en Pineto: números que viajan a casa más rápido que él. En Catania alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Domenico Russo podía permitirse ser generoso.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Giacomo Gabbiani tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Frédéric Veseli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Raffaele Locatelli tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Federico Dionisi.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Giacomo Gabbiani está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
En breve
El banquilloGiacomo Gabbiani se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Dos goles y un 9.05 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La oferta de Brommapojkarna por Klāvs Bethers se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Salernitana fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo15/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Domenico Russo, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
8 goles en 25 partidos en Livorno: números que viajan a casa más rápido que él. En Catania alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Lo que viene15/03/2027
Catania se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Cosenza llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Gregorio Luperini no será el señalado, pero nadie en el Livorno se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Dos goles y un 8.22 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Ya son 50 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Federico Dionisi, y el técnico lo permitió.
Salvatore Monaco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Livorno nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Samuel Di Carmine lo llamará otra cosa en privado.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo22/02/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Raffaele Locatelli no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Livorno tampoco lo escondía nadie.
Regates completados: 12. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Manuele Malotti firme algo — un contrato en Livorno o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Fueron 7 paradas, y al menos tres que no tenían por qué serlo. Los diez jugadores de campo le deben una ronda, y lo saben.
Directiva01/02/2027
Pasa el cierre con 0 de alta y 0 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Livorno hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Riccardo Capparella vuelve a Livorno con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Aris Thessaloniki conserva a su hombre, y Livorno vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo01/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Raffaele Locatelli ante una sala que ya las había oído.
A Dinamo Zagreb le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
MercadoUn año en el vestuario equivocado para Filippo Tani
La desventaja de 2 goles fue real y la remontada también. Gregorio Luperini estuvo en el centro, Forli en el final, y todo el que se marchó antes oirá hablar de esta tarde durante años.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Giacomo Gabbiani no lo necesitó: 7.89, y parecía el más cómodo del campo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Livorno ha hecho la parte difícil con CFR Cluj, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Sassuolo conserva a su hombre, y Livorno vuelve a una lista con un nombre tachado.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Livorno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gregorio Luperini lo produjo, y el 8.35 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Gregorio Luperini. 2‑0 ante Guidonia Montecelio, y la ovación final fue sobre todo suya.
Mario Noce y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo14/12/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Raffaele Locatelli fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Mercado14/12/2026
Luca Bonassi tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Livorno ha sido explícito sobre la situación de Luca Bonassi, que es más de lo que reciben muchos.
Un fin de semana, medido contra el de todos los demás. Federico Dionisi ha quedado por encima, y para la mayoría de los futbolistas un premio semanal es el único título que da una carrera.
En breve
PlantillaUn joven del Livorno se lleva el premio al mejor sub-21
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Livorno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Livorno cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo23/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Raffaele Locatelli salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Livorno pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
42 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Livorno pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Gregorio Luperini: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Livorno necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Christ Jesus Mawete está en ella.
Las palabras que un fisio dice despacio. 65 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Regates completados: 17. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla26/10/2026
10 caras nuevas y el Livorno todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
73 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Livorno pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Livorno no han contestado, que también es una forma de contestar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Lorenzo Malagrida la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Federico Dionisi, y el técnico lo permitió.
7.80, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Livorno tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Raffaele Locatelli fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.