Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Altamura sabe decir en qué semana.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo21/12/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Vincenzo Neri salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
A Nicola Dipinto le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Fabrizio Alastra: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Altamura necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicola Dipinto entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Fabrizio Alastra. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Marco Rossello y Altamura acuerdan 3 años más.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Altamura cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Empate en el minuto 94, tras una tarde que Altamura tenía prácticamente cerrada. Siracusa lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Directiva30/11/2026
En Altamura el 101% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Altamura le dijo a Marco Rosafio que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Toca Siracusa, y hay un hombre en el vestuario de Altamura que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Fabrizio Alastra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Marco Rosafio entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo16/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Vincenzo Neri no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Altamura tampoco lo escondía nadie.
Toca Audace Cerignola, y hay un hombre en el vestuario de Altamura que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Marco Crimi
Regates completados: 37. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Fuera, 0‑2 contra Fiorentina, y la larga discusión sobre cuál de los pequeños momentos lo decidió. Ya solo queda la liga, y todos lo saben.
Partido04/11/2026
Tras 8 partidos, Altamura vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 8 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Fiorentina; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Altamura cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo09/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Vincenzo Neri ante una sala que ya las había oído.
Nadie en el Altamura insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Toca Potenza, y hay un hombre en el vestuario de Altamura que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
El banquillo09/11/2026
Antonino Viola se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Altamura lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Altamura marcó en el 90, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Michele Grande la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Giuseppe Simone ya tiene su respuesta de Altamura; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Marco Rossello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Altamura nadie finge estar haciéndolo.
Calificado con 7.89. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Altamura pueden fingir no haber oído.
Fabrizio Alastra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
20 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
Plantilla21/09/2026
Miloš Bočić sufre una lesión muscular: 15 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 15 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Altamura?
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Marco Crimi
Fabrizio Alastra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Plantilla03/08/2026
7 caras nuevas y el Altamura todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
A Olympiacos le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Altamura sobre quién trabaja
El banquilloMiloš Bočić llama a la puerta del técnico