Final cruel para Casarano ante la estocada del Bari
No hay forma más cruel de perder un partido. El Bari marcó en el 92, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Daouda Traoré tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Kevin Piscopo. 3‑2 ante Casarano, y la ovación final fue sobre todo suya.
Partido26/12/2026
El Bari convierte su casa en un mal sitio para visitar
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Michele Cerofolini, y el técnico lo permitió.
Media liga jugada, puesto 4, 23 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Plantilla28/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Bari sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gabriel Bravo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Puesto 3, 17 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Michele Cerofolini, y el técnico lo permitió.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Bari no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Bari ha sido explícito sobre la situación de Marco Pissardo, que es más de lo que reciben muchos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bari, y no se va a retirar.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 7; bajas, 1; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bari cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cremonese conserva a su hombre, y Bari vuelve a una lista con un nombre tachado.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Anthony Partipilo está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Guido Gomez acaba de subir en él.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bari, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.