«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Monza, y no se va a retirar.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Monza trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Monza, otra semana sin la firma de Patrick Ciurria.
En breve
El banquilloFederico Serra se lleva el toque del técnico
El banquilloInterim Coach: «Tenemos que ser mejores»
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Kevin Martins y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla30/04/2029
Palabras en el entrenamiento del Monza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolas Galazzi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 6 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luca Ravanelli, y el técnico lo permitió.
En el Monza todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 34 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Monza lo saben.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
17 partidos sin encajar en 31 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Alessandro Sorrentino está teniendo muchas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolas Galazzi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Monza entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolas Galazzi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alessandro Berretta, y el técnico lo permitió.
Le han quitado la capitanía a Samuele Birindelli. En el Monza lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
La afición se organiza contra la directiva de Monza
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Monza trata con un hombre que quiere otro país.
Octavio Domecq estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
Iban 13 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Kevin Martins estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
11 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Monza lo saben.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Ya van 13 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
Oliver Provstgaard estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cedidos05/03/2029
Los goles siguen llegando desde el destierro de Gustavo Varela
15 goles en 30 partidos en Pogon: números que viajan a casa más rápido que él. En Monza alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
14 porterías a cero en 25 partidos con Padova. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Monza trata con un hombre que quiere otro país.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Monza hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Monza, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Monza lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Kevin Martins estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Veo todos los partidos de Monza desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Cesena sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 77 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Monza lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Filippo Tani lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Calificado con 7.73. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloA Omari Forson lo eligen cuando cuenta
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 84 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monza pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolas Galazzi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Kevin Martins y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Kevin Martins la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Resuelto internamente, que es la fórmula que usa un club cuando prefiere que nadie pregunte dos veces. Le pondrán una multa, pedirá perdón y jugará el sábado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Monza hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Monza, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla13/11/2028
Palabras en el entrenamiento del Monza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolas Galazzi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Monza trata con un hombre que quiere otro país.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Monza, y 4 partidos en 14 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 119 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Patrick Cutrone puso al Monza en tablas en 3 minutos, y Südtirol no llegó a jugar nunca con ventaja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monza pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Rosindo Zanni será jugador de otro club este fin de semana, y en Monza las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Plantilla09/10/2028
Palabras en el entrenamiento del Monza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Manuel Villa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monza pueden fingir no haber oído.
Aljaž Strajnar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla24/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Monza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kostas Koulierakis está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Patrick Cutrone. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Monza tiene que sacar un resultado de donde sea.
Plantilla17/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Monza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Álex Valle está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Ignazio Fontana tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
La oferta se quedó lejos y en Monza no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Directiva07/02/2028
Pasa el cierre con 0 de alta y 1 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Monza hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Gustavo Varela se compromete con Monza 5 años más.
Plantilla07/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Monza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Álex Valle está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Kevin Martins estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
84 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Monza pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
AlbinoLeffe avanza y Monza se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Kostas Koulierakis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Danilo Treffiletti tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Gustavo Varela la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Idrissa Touré. 1‑0 ante Frosinone, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores27/09/2027
Idrissa Touré jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.09. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Patrick Ciurria, y el técnico lo permitió.