7 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Córdoba fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Atlético Madrileño tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Plantilla08/11/2032
El mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Atlético Madrileño
Es un honor pequeño y no es poca cosa: alguien vio todos los partidos de la división y decidió que Umar Sadiq fue lo mejor de cualquiera de ellos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Iker Luque firme algo — un contrato en Atlético Madrileño o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Rasmus Højlund y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla11/10/2032
Xavi Grande choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Atlético Madrid ha sido explícito sobre la situación de Umar Sadiq, que es más de lo que reciben muchos.
El banquillo11/10/2032
Robin Le Normand se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Karl Etta Eyong. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Gaizka Ayesa: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Atlético Madrid necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y César Palacios entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 48 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
La operación que iba a llevar a Umar Sadiq al Zaragoza se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Atlético Madrid con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Robin Le Normand, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Xavi Grande estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
La oferta de Osasuna por Matvey Kislyak se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Madrid nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Acabó 1‑0 y la tarde fue de Rasmus Højlund: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Atlético Madrid.
Plantilla30/08/2032
Palabras en el entrenamiento del Atlético Madrid sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Xavi Grande está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7.85, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Atlético Madrid tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
El banquillo30/08/2032
Rasmus Højlund se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Rasmus Højlund
Victoria por 1‑0 ante Algeciras, y por una vez el sorteo de la siguiente ronda se puede seguir con algo de interés.
Partido13/12/2031
El Atlético Madrid convierte su casa en un mal sitio para visitar
16 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atlético Madrid dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pol Lozano será jugador de otro club este fin de semana, y en Atlético Madrid las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Las normas lo permiten y escuece igual. Pol Lozano ha acordado condiciones con el Valencia para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 22 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Julio Díaz será jugador de otro club este fin de semana, y en Atlético Madrid las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Atlético Madrid la escuchó como otra cosa.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Real Madrid. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
Calificado con 7.78. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Rasmus Højlund está en ella.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Umar Sadiq está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
14 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Ocasiones creadas: 19. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
Rodrigo Mendoza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Gijón pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
Toca Real Madrid, lo que significa una semana que empieza el lunes. Todo lo demás en esta página se habrá olvidado el sábado; este partido no se olvidará en un año.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atlético Madrid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya son 16 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 15 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Madrid nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Rasmus Højlund estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo27/10/2031
Robin Le Normand se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquillo27/10/2031
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Mateo Santana no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Atlético Madrid tampoco lo escondía nadie.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
13 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atlético Madrid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Valentín Barco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Atlético Madrid irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atlético Madrid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
9 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Valladolid querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Atlético Madrid fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Atlético Madrid lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
La oferta de Sabadell por Umar Sadiq se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atlético Madrid lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Raúl Asencio marcó, fue calificado con 7.97 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
En breve
PlantillaRasmus Højlund, en un rifirrafe con un compañero
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atlético Madrid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
$55.3M sobre la mesa de PSV. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Objetivos de mercado11/08/2031
Traspaso cerrado, contrato pendiente para William Bianda
Atlético Madrid y Lugo han fijado $930.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.1M: un club que quiere a William Bianda lo suficiente como para preguntar dos veces.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloA Álex Remiro le han prometido minutos
El banquilloMarkel Núñez llama a la puerta del técnico
17 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Atlético Madrid pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atlético Madrid hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Atlético Madrid preguntó y Osasuna dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Gustavo Puerta quiere fútbol continental; si el Atlético Madrid puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
14 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia César Palacios, y el técnico lo permitió.
34 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Atlético Madrid pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Atlético Madrid preguntó y Sevilla dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes se han dado la mano con Sevilla; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
La oferta de Athletic Bilbao por Pol Lozano se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Atlético Madrid la escuchó como otra cosa.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Taisei Miyashiro lo ha hecho, en Atlético Madrid, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Robin Le Normand y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Aleksa Purić no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atlético Madrileño nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlético Madrileño pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrileño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aleksa Purić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloMario Ferrer llama a la puerta del técnico
Traspaso acordado, ficha acordada, y Córdoba esperando con una camiseta. En Atlético Madrileño nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlético Madrileño pueden fingir no haber oído.
Jon Pacheco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Atlético Madrileño nadie finge estar haciéndolo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aleksa Purić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Carlos Vázquez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Jon Pacheco tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Atlético Madrileño no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
La oferta llegó a Valencia esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Atlético Madrid ha acudido a Girona con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
El nombre de Hugo Duro ha aparecido en conversaciones de las que Atlético Madrid no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
Rasmus Højlund y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Mercado02/06/2031
Raúl Asencio tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Atlético Madrid ha sido explícito sobre la situación de Raúl Asencio, que es más de lo que reciben muchos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gustavo Puerta estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dos goles y un 8.62 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Una media de 7.36 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.