Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Empoli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Empoli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Palermo conserva a su hombre, y Empoli vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Empoli ha hecho la parte difícil con AS Roma, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Walid Cheddira firme algo — un contrato en Empoli o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Empoli lo saben, y también todos los que lo ven.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Avellino no han contestado, que también es una forma de contestar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Juventus quería más de $7.9M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla17/07/2028
Palabras en el entrenamiento del Avellino sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gastón Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Avellino ha hecho la llamada a Casarano. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Los clubes se han dado la mano con Juventus; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Empoli hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La oferta llegó a Lazio esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Primero, con 70 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
$24.3M era lo máximo que el club iba a pagar y Juventus pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Minuto 86, medio estadio ya camino de la salida, y Walid Cheddira decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Virtus Entella no le quedó tiempo para responder.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Iwo Kaczmarski será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Empoli ha hecho la parte difícil con Vicenza, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Empoli puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Kevin Mbabu estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Empoli trata con un hombre que quiere otro país.
«Veo todos los partidos de Empoli desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Ascoli sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Paolo Piras podía permitirse ser generoso.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Edoardo Zanaga
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Gustav Isaksen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Empoli ha sido explícito sobre la situación de Tyronne Ebuehi, que es más de lo que reciben muchos.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
El banquillo01/05/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 2‑3 Paolo Piras salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Iwo Kaczmarski será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
Gustav Isaksen estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Empoli, y 4 partidos en 27 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Edoardo Soleri, y el técnico lo permitió.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Walid Cheddira. 2‑0 ante Cosenza, y la ovación final fue sobre todo suya.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Notas de los jugadores06/03/2028
Noventa minutos de Matías Vargas en su mejor versión
Calificado con 8.09. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Empoli.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 6.75, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Matías Vargas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 15 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Empoli, y 3 partidos en 30 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
El banquillo28/02/2028
Luca Magnino se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Empoli lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Edoardo Zanaga
El banquilloUn error, y Lorenzo Tosto todavía lo paga
Oliver Blini se lesiona los ligamentos de la rodilla: 20 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 20 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Iwo Kaczmarski será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 2‑1 ante Pescara, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Notas de los jugadores14/02/2028
Dennis Johnsen jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.25. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo14/02/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Nicolò Fagioli
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Veo todos los partidos de Empoli desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Zalgiris sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
10 partidos sin encajar en 18 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Jacopo Seghetti está teniendo muchas.
30 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Empoli pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Empoli pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Directiva07/02/2028
Pasa el cierre con 4 de alta y 1 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Empoli hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Empoli la escuchó como otra cosa.
Empoli preguntó y Palermo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Empoli, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joseph Ceesay será jugador de otro club este fin de semana, y en Empoli las despedidas han empezado en voz baja.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Parma conserva a su hombre, y Empoli vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Empoli, y 0 partidos en 23 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Empoli se ha beneficiado de él.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Empoli la escuchó como otra cosa.
Kevin Mbabu y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Catanzaro conserva a su hombre, y Empoli vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Empoli, y 2 partidos en 18 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Emmanuel Gyasi ya tiene su respuesta de Empoli; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joseph Ceesay, y el técnico lo permitió.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Empoli lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
«No me fui a mirar desde el banquillo. Quiero volver a Empoli y pelear mi sitio.» 3 partidos de 20 en Carrarese dicen el resto.
El banquillo20/12/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Paolo Piras ante una sala que ya las había oído.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Empoli pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luca Magnino está en ella.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Empoli lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luca Magnino está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Matías Vargas. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Toca Arezzo, y hay un hombre en el vestuario de Empoli que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Jamil Siebert se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Nicolò Fagioli quiere fútbol continental; si el Empoli puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Kevin Mbabu y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Iwo Kaczmarski la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Walid Cheddira. 2‑0 ante Südtirol, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores08/11/2027
Edoardo Soleri jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.30. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Jamil Siebert se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Filippo Distefano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Empoli, y 3 partidos en 12 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Leandro Desábato se compromete con Empoli 2 años más.
El banquillo25/10/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Paolo Piras fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Leandro Desábato tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Una lesión de rodilla de las peores para Jamil Siebert
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Empoli pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Empoli lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Empoli nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Matías Vargas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Empoli, y 2 partidos en 10 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Paolo Piras tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Una lesión de rodilla de las peores para Jamil Siebert
78 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Empoli pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Empoli, y 2 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Objetivos de mercado02/08/2027
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Matteo Pisseri
Empoli y Frosinone han fijado $36.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Empoli la escuchó como otra cosa.
Kevin Mbabu estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Bari conserva a su hombre, y Empoli vuelve a una lista con un nombre tachado.
15 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Matías Vargas. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Puesto 5 con 61 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
En breve
El banquilloLorenzo Tosto pide hablar con el técnico
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Joseph Ceesay
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Empoli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Walid Cheddira estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Empoli preguntó y Hellas Verona dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Empoli, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
$13.3M de Empoli por Walid Cheddira. El dinero es el dinero, pero el vestuario pierde al hombre al que miraba.
Plantilla19/07/2027
Fabrizio Ruggiero se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Avellino hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Modena conserva a su hombre, y Avellino vuelve a una lista con un nombre tachado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Avellino, y no se va a retirar.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Walid Cheddira era uno de los motivos por los que la gente venía, y $13.3M no sustituye eso por sí solo.
La oferta se quedó lejos y en Avellino no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
La grada19/07/2027
El Avellino gasta $7.3M en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $7.3M por Daniel Mosquera, y durante una semana nadie se queja de nada.
El Avellino no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $13.3M por Walid Cheddira, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Empoli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Elia Caprile vuelve a ser jugador de Empoli, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Empoli puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Empoli cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La grada19/07/2027
El Empoli gasta $13.3M en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $13.3M por Walid Cheddira, y durante una semana nadie se queja de nada.
Empoli preguntó y Palermo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Empoli no lo retendrá fingiendo lo contrario.
En breve
El banquilloKevin Mbabu pide hablar con el técnico
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Avellino lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 118 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Monza conserva a su hombre, y Avellino vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Avellino lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Lubambo Musonda estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Avellino ofreció $380.0K; Bologna dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Joshua Tenkorang del Ravenna por $3.3M, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Empoli lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
El acuerdo con Avellino está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes se han dado la mano con Cagliari; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Empoli no han contestado, que también es una forma de contestar.
$1.5M era lo máximo que el club iba a pagar y Hellas Verona pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Matías Vargas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$9.9M era lo máximo que el club iba a pagar y AC Milan pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Inter conserva a su hombre, y Avellino vuelve a una lista con un nombre tachado.
Avellino ha acudido a Ravenna con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $3.7M: un club que quiere a Joshua Tenkorang lo suficiente como para preguntar dos veces.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 133 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Avellino ha acudido a AC Milan con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La oferta de AlbinoLeffe por Martin Palumbo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Avellino no han contestado, que también es una forma de contestar.
Avellino preguntó y Ravenna dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Inter lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
$380.0K sobre la mesa de Bologna. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Avellino, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Avellino ha hecho la parte difícil con Inter, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Avellino preguntó y Fiorentina dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Walid Cheddira puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Avellino la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Avellino ha acudido a Arezzo con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Avellino pueden fingir no haber oído.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $8.3M: un club que quiere a Emiliano Pattarello lo suficiente como para preguntar dos veces.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Juventus conserva a su hombre, y Avellino vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alessandro Fontanarosa y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Avellino pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Avellino pueden fingir no haber oído.
Lubambo Musonda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Santiago González está viviendo esa versión en el Avellino, y suele notarse en el primer mes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Antony Iannarilli, y el técnico lo permitió.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Avellino puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Francesco Amiranda se lesiona los ligamentos de la rodilla: 29 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 29 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Avellino, y no se va a retirar.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Avellino trata con un hombre que quiere otro país.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Medon Berisha la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Notas de los jugadores24/05/2027
Noventa minutos de Medon Berisha en su mejor versión
Calificado con 8.27. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Avellino.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Teodoro Lombardo sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Avellino, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
36 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Avellino pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Avellino pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Avellino no han contestado, que también es una forma de contestar.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Martin Palumbo ya tiene su respuesta de Avellino; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo17/05/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Teodoro Lombardo no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Avellino tampoco lo escondía nadie.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Cremonese.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Avellino todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Avellino pueden fingir no haber oído.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Avellino nadie finge estar haciéndolo.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Walid Cheddira.
El banquillo03/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Teodoro Lombardo, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo26/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑3, pronunciadas por Teodoro Lombardo ante una sala que ya las había oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Avellino lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Lubambo Musonda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Medon Berisha la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 2‑2, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Avellino lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Avellino cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 2‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Abdoulaye Ndiaye estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El gol que puso a Carrarese por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Avellino empató, 4 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Teodoro Lombardo sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Avellino, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Cedidos22/03/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Valerio Crespi
6 goles en 26 partidos en Union Brescia: números que viajan a casa más rápido que él. En Avellino alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Lorenco Šimić ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Avellino. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
En breve
Notas de los jugadoresGianluca Gaetano los va pasando de uno en uno
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Avellino lo saben.
Lorenco Šimić estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo01/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Teodoro Lombardo ante una sala que ya las había oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Avellino cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 6.77, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lorenzo Da Pozzo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Teodoro Lombardo tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Avellino lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Abdoulaye Ndiaye y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Ravenna conserva a su hombre, y Avellino vuelve a una lista con un nombre tachado.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El banquillo08/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Teodoro Lombardo ante una sala que ya las había oído.
No tenía presión encima ni ningún sitio al que ir. El Avellino encajó un gol por una decisión de medio segundo que se comentará toda la semana.
El banquillo08/02/2027
Luca Pandolfi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Avellino lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Walid Cheddira lo produjo, y el 9.04 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Avellino, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Avellino no han contestado, que también es una forma de contestar.
Avellino lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Alcione Milano, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Walid Cheddira. 2‑1 ante Ascoli, y la ovación final fue sobre todo suya.
El nombre de Alejandro Aranda ha aparecido en conversaciones de las que Avellino no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 13 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Avellino lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Avellino preguntó y Como dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Avellino ha hecho la parte difícil con Atalanta, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Avellino cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El nombre de Andrea Favilli ha aparecido en conversaciones de las que Avellino no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Notas de los jugadores11/01/2027
Gennaro Tutino jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.02. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Patrick Enrici, y el técnico lo permitió.
Plantilla11/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Avellino sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lorenzo Da Pozzo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Avellino cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pasquale Pane, y el técnico lo permitió.
Toca Juve Stabia, y hay un hombre en el vestuario de Avellino que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Vicenza pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Marco Sala y Avellino acuerdan 4 años más.
Abdoulaye Ndiaye y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Michael Venturi, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo14/12/2026
Luca Pandolfi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Avellino lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Avellino, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Abdoulaye Ndiaye estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Fidèle Malcolm Bongelo lo ha hecho, en Avellino, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
9 acciones combinadas y 7.00. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Avellino cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Walid Cheddira. 2‑1 ante Virtus Entella, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo23/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Lorenco Šimić
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Teodoro Lombardo podía permitirse ser generoso.
Cittadella avanza y Avellino se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Carrarese querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Avellino fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Avellino lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Dos goles y un 8.88 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Avellino nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Walid Cheddira y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Notas de los jugadores09/11/2026
Emanuele Adamo jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.08. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Patrick Enrici, y el técnico lo permitió.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Avellino
Abdoulaye Ndiaye y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Hizo falta que Gennaro Tutino marcara para llevarse algo: 2‑2 ante Modena, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Teodoro Lombardo no lo escondía tras el 2‑2, y en el vestuario de Avellino tampoco lo escondía nadie.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Avellino tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
En breve
Lo que vieneGennaro Tutino se enfrenta a su antiguo club