Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. AS Roma conserva a su hombre, y Mantova vuelve a una lista con un nombre tachado.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Hizo falta que Vanja Vlahović marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Virtus Entella, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo18/01/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Gianmarco Morelli no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Mantova tampoco lo escondía nadie.
4.92 en la ficha. Hay tardes en las que un futbolista parece alguien a quien acaban de presentarle este deporte, y esta fue una.
El banquillo18/01/2027
Alessio Castellini se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Mantova lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Davide Bragantini entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El acuerdo con Atalanta está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Un nombre más en la lista: Dolomiti Bellunesi ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Alessio Castellini. La respuesta de Mantova no ha cambiado. De momento.
Mantova preguntó y Lazio dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Mantova ha hecho la llamada a AS Roma. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Rachid Kouda estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Calificado con 8.00. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Mantova.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se tragan el 108% de los ingresos de Mantova
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑1, Gianmarco Morelli podía permitirse ser generoso.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francesco Bardi, y el técnico lo permitió.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo21/12/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Rachid Kouda
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mantova, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Simone Trimboli firme algo — un contrato en Mantova o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Andrea Meroni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Stefano Cella, y el técnico lo permitió.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Gianmarco Morelli podía permitirse ser generoso.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Mantova, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Mantova le dijo a Côme Bianay que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Directiva30/11/2026
En Mantova el 107% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El banquillo30/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑4 Gianmarco Morelli salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Un toque que no quería, un bote imposible de leer y su nombre en la columna equivocada. Después de esto no hay consuelo, y en el Mantova no lo intentarán esta noche.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Mantova lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Mantova le dijo a Simone Trimboli que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Rachid Kouda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Maat Daniel Caprini tiene 20 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Olympiacos conserva a su hombre, y Mantova vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Nadie en el Mantova insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mantova, y no se va a retirar.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mantova, y no se va a retirar.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Un 1‑0 ante Carrarese, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Notas de los jugadores31/08/2026
Rachid Kouda hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.15
11 acciones combinadas y 7.15. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Mantova lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Olympique Lyonnais, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Una consulta de cesión a Lazio: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Nicolò Camarda estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.