La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Gubbio lo saben.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
El banquillo03/04/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Ignazio Bianchi salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Lorenzo Podda sale de esa comparación dentro del equipo, y el Gubbio se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
En breve
El banquilloLa salida del técnico deja a Ichem Ferrah a la intemperie
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla27/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Gubbio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Díaz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nicolò Fazzi está en ella.
Toca Pineto, y hay un hombre en el vestuario de Gubbio que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Gubbio. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Puesto 6, 35 puntos, y un tramo final que decide si la próxima temporada tiene noches de jueves. Nadie lo llama todavía una carrera, que es lo que se dice cuando se está en una.
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Gubbio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gubbio pueden fingir no haber oído.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Ichem Ferrah la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Partido11/03/2028
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Gubbio. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Andrea La Mantia, y el técnico lo permitió.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Gubbio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gubbio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Tiene 19 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Notas de los jugadores21/02/2028
Noventa minutos de Marco Spina en su mejor versión
Calificado con 8.18. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Gubbio.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Andrea La Mantia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lorenzo Podda, y el técnico lo permitió.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Ignazio Bianchi sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Hellas Verona conserva a su hombre, y Gubbio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla24/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Gubbio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Díaz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Samuele Belmonte y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thiago Sanchez, y el técnico lo permitió.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
El banquillo24/01/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Ignazio Bianchi no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Gubbio tampoco lo escondía nadie.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gubbio, y no se va a retirar.
Gubbio preguntó y Hellas Verona dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Lorenzo Podda ya tiene su respuesta de Gubbio; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Notas de los jugadoresNadie sobre el césped estuvo cerca de Marco Spina
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Nicola Murru y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Ignazio Bianchi tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gubbio, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Gubbio preguntó y Olimpija Ljubljana dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Ignazio Bianchi tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Gubbio lo saben.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Giacomo Beretta y Gubbio acuerdan 2 años más.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gubbio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
17 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Gubbio pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Plantilla24/05/2027
Nahuel Arias choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Camillo Ciano, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gubbio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo24/05/2027
Andrea Signorini se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Gubbio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Gubbio no tiene una buena respuesta.
En breve
PartidoEl fútbol continental está al alcance de Gubbio
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Notas de los jugadores01/03/2027
Halid Djankpata, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.80
Un 7.80 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Gubbio lo saben.
Andrea La Mantia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gubbio, y no se va a retirar.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leonardo Marson, y el técnico lo permitió.
El banquillo08/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Ignazio Bianchi ante una sala que ya las había oído.
La oferta de Altos por Amarildo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.95 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gubbio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Sandro Medici ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Mercado28/12/2026
Uno de los nuestros: Orazio Guidi se incorpora al primer equipo del Gubbio
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Orazio Guidi es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Elia Monti lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Notas de los jugadores28/12/2026
Giovanni Di Noia jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.02. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
En breve
PartidoEcuador de la liga: Gubbio ocupa el puesto 5
Un 7.89 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 19. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Notas de los jugadores21/12/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Nahuel Arias: 7.80
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.80 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo21/12/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Ignazio Bianchi eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Con 19 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
Lo que vieneManuel Ferrini se enfrenta a su antiguo club
El banquilloAmarildo queda fuera por motivos tácticos en el Gubbio
Notas de los jugadoresLorenzo Podda los va pasando de uno en uno
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Gubbio lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Gubbio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nahuel Arias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo23/11/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Ignazio Bianchi eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gubbio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nahuel Arias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Gubbio ha sido explícito sobre la situación de Alessio Di Massimo, que es más de lo que reciben muchos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gubbio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Plantilla02/11/2026
Nahuel Arias choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Nadie en el Gubbio insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Gubbio de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 15 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Tommaso Ghirardello se compromete con Gubbio 5 años más.
Plantilla26/10/2026
Nahuel Arias choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Camillo Ciano, y el técnico lo permitió.
14 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Ignazio Bianchi no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Gubbio tampoco lo escondía nadie.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Gubbio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.83 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Francesco Zallu y Gubbio acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gubbio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gabriele Costa, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresLorenzo Podda los encaró todo el partido
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
En el Gubbio todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Gubbio trata con un hombre que quiere otro país.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nahuel Arias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 17. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se tragan el 96% de los ingresos de Gubbio
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
En breve
Notas de los jugadoresNahuel Arias por encima de todo
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Giacomo Beretta lo hizo ante Vis Pesaro. 2‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Gubbio.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Giacomo Beretta lo produjo, y el 8.76 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Camillo Ciano y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Díaz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla28/09/2026
14 caras nuevas y el Gubbio todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
Notas de los jugadoresLorenzo Podda por encima de todo
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nahuel Arias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Ignazio Bianchi sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gubbio, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nahuel Arias estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Gubbio preguntó y Lanús dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Ignazio Bianchi eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Spezia defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Gubbio reconocería. Los sábados se nota.
Gubbio cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 17; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Boca Juniors conserva a su hombre, y Gubbio vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla07/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Gubbio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Díaz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Gabriele Costa está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Gubbio tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manuel Ferrini, y el técnico lo permitió.