A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Marco Carraro marcó, fue calificado con 7.93 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Ibrahima Mbaye estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Altamura, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Un 1‑1 ante Potenza deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Adriano Di Stefano no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Altamura tampoco lo escondía nadie.
Lucão y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En el Altamura todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Antonino Viola, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Alessio Curcio: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Altamura necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Altamura lo saben, y también todos los que lo ven.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Altamura tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
En breve
MercadoLa historia de Alberto Spina se niega a morir
Ibrahima Mbaye y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
El técnico los retuvo y dijo lo que había que decir. Se espera respuesta el sábado, y si no llega las preguntas suben de planta.
Plantilla28/09/2026
9 caras nuevas y el Altamura todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.