56 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Esteghlal Khuzestan pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Esteghlal Khuzestan lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hamid Bouhamdan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla23/11/2026
Superar a Mohammad Javad Kia es ya el trabajo más difícil de la categoría
8 porterías a cero y subiendo. Antes los delanteros venían aquí confiados; ahora disparan antes de tiempo, desviado, y buscan a quién echarle la culpa.
28 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Esteghlal Khuzestan, y no se va a retirar.
Mercado31/08/2026
Tan cerca: el traspaso de Mehdi Khoshbakht muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Padideh pasó página, Mehdi Khoshbakht se reincorpora a Esteghlal Khuzestan, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Nota de 7.85. Hay un tipo de atacante cuyo valor solo aparece cuando cuentas en qué participó en vez de qué remató, y este es el día en que ese argumento se demuestra solo.
Hamid Bouhamdan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Aref Rostami. 2‑0 ante Saipa, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammad Reza Falahian, y el técnico lo permitió.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Esteghlal Khuzestan tiene que sacar un resultado de donde sea.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Esteghlal Khuzestan cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Hamid Bouhamdan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/08/2026
Aram Abbasi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos han dejado de fingir: Saba hará la llamada por Amin Heydari esta semana. En Esteghlal Khuzestan tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Aram Abbasi puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Oscar Velázquez tiene 36 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.